INFORMACION GENERAL | Nacionales | 10/09/2019
Debido a la profunda recesión económica que vive el sector por la caída del consumo, en los últimos doce meses ya cerraron más de 1.300 panaderías en la Argentina, con un dato estremecedor: la pérdida de 80.000 puestos de trabajo.

El sector de fabricantes y comerciantes de pan se reunió en la provincia de Tucumán para analizar la coyuntura y posibles salidas a la crisis. El presidente de la Asociación de Industriales Panaderos y Afines de Rosario, Gerardo Di Cosco, afirmó a BAE Negocios: "tenemos un nivel de caída en las ventas del 35 a 40 por ciento en lo que va del año. En los últimos doce meses, cerraron 1.365 panaderías y perdimos 80 mil puestos de trabajo formales".

La Federación Argentina de Industrias de Pan (Faipa), que este año decretó la "emergencia nacional" luego de que 1.000 comercios bajaran sus persianas en el 2018, se reunió ayer con el gobernador de Tucumán, Juan Manzur, y ya trabaja en un plan "para los primeros cien días del nuevo gobierno. Se tienen que pesificar las tarifas y desenganchar el precio del pan del valor internacional de las materias primas", señaló Di Cosco.

En la entidad expresan que el actual gobierno no les dio respuesta: "sólo esperamos que haya una moratoria amplia de impuestos y esto no empeore", se resignó el dirigente. También existe un avance importante de la informalidad, lo cual complica aún más el volumen de ventas, que en el circuito formal se derrumbó un 40% en lo que va del año.

Desde Faipa dejaron en claro que la comercialización del pan no cayó ostensiblemente porque "se da el fenómeno de que panadería que cierra, sigue trabajando a persiana baja con lo que la informalidad es un nuevo enemigo para el sector ya tan golpeado".

Las autoridades de le entidad están solicitando al Gobierno que las panaderías sean alcanzadas por la reducción de cargas patronales, como dispuso el Ejecutivo para ciertas economías regionales y sectores industriales.

La federación insistió en que "no se mienta sobre la incidencia del costo de la harina en el pan, ya que significa el 18% del costo, así como las tarifas inciden en un 19%", señalaron otras fuentes. Por su parte, desde la Cámara de Industriales Panaderos de la Ciudad de Buenos Aires contaron que producto de la crisis económica "entre 2018 y 2019, cerraron 420 panaderías en Capital Federal".

El presidente de Faipa, Miguel Di Betta, explicó que "es difícil poder llevar un producto de primera necesidad a la mesa de los argentinos por el tema de precios de las materias primas".

"El problema es que los servicios y el blanqueo en las panaderías es fundamental", sostuvo, a la vez que manifestó que la notoriedad de la crisis está en ascenso porque "se están viendo el hambre y la pobreza".