DEPORTES | Nacionales | 10/09/2019
La Selección argentina de básquetbol agrandó su sueño de hacer historia en China, luego de arrasar a Serbia, uno de los candidatos al título, por 97-87, para avanzar a semifinales del Mundial por cuarta vez en la historia.

Argentina (campeón en 1950, subcampeón 2002 y cuarto en 2006) defendió su invicto en el torneo al imponer condiciones desde un comienzo a partir de un alto goleo en el primer tiempo que le permitió irse al descanso 54-49 arriba en el marcador.

La fluidez de su ofensiva y la efectividad en los tiros de tres puntos, complementaron de manera perfecta a la intensidad defensiva de los dirigidos por el bahiense Sergio Santos Hernández, que el lunes ya habían asegurado su clasificación a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

La habilidad de Facundo Campazzo, la potencia de Gabriel Deck y Patricio Garino, más la experiencia siempre del capitán Luis Scola, que con 39 años se convirtió en el jugador con más partidos en la historia de los Mundiales (pasó al boricua Jeremy Minci).

Justamente Scola, el único superviviente de la Generación Dorada, aquella que dio a Argentina esa plata en 2002 y el oro olímpico dos años después, ofreció un clínica de básquet a los 39 años a los prestigiosos pivots serbios para acabar con 20 puntos y 5 rebotes.

Con el triunfo atado se colgó de su cuello Campazzo, también sobresaliente, con 18 puntos y 12 asistencias, llevando todo el peso del juego ofensivo en ataque y en defensa, donde aportó tres robos.

Deck, con 13 puntos, Garino, con 15 y dos triples en los momentos críticos y Lucas Vildoza, 11 saliendo del banco, también dieron la talla y completaron una actuación redonda de la Albiceleste.

El equipo albiceleste, que viene de ser campeón en los Juegos Panamericanos, jugará semifinales (el próximo viernes) con el vencedor del vigente campeón mundial, Estados Unidos, y Francia, que chocarán el miércoles.