El presidente de la Asociación Misionera de Hoteles, Bares, Restaurantes y Afines (AMHBRA), Martín Oria, cuestionó la participación del Estado en emprendimientos hoteleros y advirtió sobre la difícil situación que atraviesa el sector privado en Posadas. Señaló que la baja demanda, las tarifas reducidas y los elevados costos operativos afectan la rentabilidad de los establecimientos.
“La demanda que hay es muy baja, la tarifa de hotelería en la ciudad de Posadas es bajísima, bajísima con costos altísimos. Entonces, es insostenible, no es negocio”, afirmó el dirigente empresarial al describir el escenario que enfrentan los alojamientos de la capital provincial.
En ese contexto, Oria puso en discusión el papel del Estado como competidor de los emprendimientos privados y cuestionó su participación en la actividad hotelera. “El Estado que se dedique a administrar, no a competir”, sostuvo, al plantear que los recursos públicos deberían concentrarse en otras funciones.
El planteo abre además el debate sobre las concesiones de espacios públicos y las condiciones en las que los empresarios particulares compiten con establecimientos vinculados al sector estatal. La discusión alcanza tanto a la hotelería como a la gastronomía, aunque las declaraciones difundidas de Oria no identifican concesiones específicas ni a sus beneficiarios.
Respecto de los restaurantes y bares, el empresario recordó que Posadas experimentó una expansión gastronómica después de la pandemia, impulsada por las restricciones para viajar. Sin embargo, el regreso de los consumidores a Paraguay y la aparición de nuevas alternativas modificaron ese escenario y dejaron una oferta que, según explicó, debe adaptarse a una demanda diferente.
A las dificultades comerciales se suma el endeudamiento de numerosas empresas y el elevado costo del financiamiento. Oria advirtió que los intereses bancarios llegaron a ubicarse entre el 130% y el 150%, una carga que consideró imposible de sostener para los negocios que acumularon obligaciones financieras.
Frente a esa situación, defendió el concurso preventivo como una herramienta para reorganizar las deudas y preservar las fuentes laborales. Mencionó el caso del histórico Bar Español de Posadas y sostuvo que recurrir a ese procedimiento no implica necesariamente el cierre definitivo de un establecimiento.
Finalmente, Oria reclamó una revisión del modelo económico provincial, una reducción de la carga tributaria y un recorte de los gastos estatales. Aunque reconoció aspectos positivos del esquema desarrollado durante los últimos años, consideró necesario introducir cambios para mejorar las condiciones en las que operan las empresas misioneras.