Mitre volvió a perder y atraviesa uno de sus peores momentos de la temporada. El Auriazul cayó 1-0 como local ante Gimnasia de Chivilcoy por la séptima fecha de la zona A de la Segunda Fase y sumó su quinta derrota consecutiva, en medio de una campaña marcada por problemas deportivos y las dificultades que atravesó el plantel durante el año.
El conjunto misionero volvió a mostrar las consecuencias de una temporada en la que sufrió un fuerte desarme del plantel. La salida de jugadores, las modificaciones en la conformación del equipo y los inconvenientes que se acumularon fuera de la cancha terminaron teniendo su correlato dentro del campo de juego.
A lo largo de la temporada, el plantel incluso dejó de entrenar en dos oportunidades debido a atrasos en el pago de los salarios. El conflicto por los sueldos expuso una situación que fue mucho más allá de lo futbolístico y que terminó condicionando la preparación del equipo.
En ese contexto, Mitre afrontó el tramo decisivo de la competencia con un plantel golpeado y con poco margen para recomponer su situación. La derrota ante Gimnasia volvió a dejar en evidencia las dificultades que arrastra el equipo y profundizó una crisis que ya se refleja en los resultados.
El partido tuvo un comienzo parejo y el Auriazul consiguió ponerse en ventaja en el inicio del segundo tiempo, aunque la conquista de Alan Cáceres fue anulada por posición adelantada. La decisión generó polémica entre los protagonistas y dejó el marcador sin modificaciones.
A los 21 minutos del complemento llegó el golpe definitivo. Fausto Fiol apareció para marcar el 1-0 para el conjunto bonaerense, que consiguió sostener la diferencia hasta el final y se llevó los tres puntos del estadio Tito Cucchiaroni.
Mitre buscó reaccionar, pero no encontró los caminos para alcanzar la igualdad. Con el pitazo final, el equipo misionero sumó una nueva caída y extendió a cinco la racha de partidos perdidos de manera consecutiva.
La seguidilla profundizó el complicado presente de un equipo que quedó lejos de las expectativas que había generado al comienzo de la temporada. Los problemas institucionales, el desarme sufrido durante el año y los conflictos salariales terminaron formando parte de un escenario que ahora también se refleja en los resultados.
Al Auriazul todavía le quedan dos compromisos para cerrar la Segunda Fase. En la próxima jornada visitará a 9 de Julio en Rafaela, mientras que luego cerrará su participación ante San Martín de Formosa en el estadio Rocamora.