El expresidente paraguayo compareció este sábado ante la Fiscalía General del Estado, luego de ser destituido mediante un juicio político por su presunta vinculación con el colapso de Ueno Bank. La investigación contempla posibles delitos económicos y tráfico de influencias, mientras el nuevo Gobierno busca contener la crisis financiera que afecta a millones de ciudadanos.
El expresidente de Paraguay, Santiago Peña, compareció este sábado ante la Fiscalía General del Estado, en Asunción, para prestar declaración indagatoria por el escándalo financiero de Ueno Bank, cuya intervención desencadenó una crisis económica y política en el país. El exmandatario, destituido el viernes por el Congreso y actualmente bajo prisión domiciliaria, llegó cerca del mediodía acompañado por su abogado defensor, Ricardo Preda.
La investigación judicial apunta a determinar su posible responsabilidad en los delitos de lesión de confianza, administración en derecho propio y tráfico de influencias, vinculados con presuntas irregularidades en el funcionamiento y la supervisión de la entidad bancaria. La causa está a cargo de los fiscales de Delitos Económicos y Anticorrupción Elena Fiore, Christian Benítez y Silvia González Véster, junto con Ruth Karina Benítez, de la Unidad Especializada en Delitos Informáticos y Lavado de Activos.
Aunque Peña todavía no había sido formalmente imputado al momento de su comparecencia, los investigadores analizaban los elementos reunidos para definir su situación procesal. El exjefe de Estado permanece bajo arresto domiciliario en el Regimiento Escolta Presidencial (REP) de Asunción, después de perder el cargo en un juicio político que se desarrolló en apenas dos días. Durante ese procedimiento, su defensa cuestionó la legalidad de la destitución y denunció irregularidades en las garantías del debido proceso.
El caso se originó tras el colapso de Ueno Bank, una entidad financiera que contaba con aproximadamente tres millones de clientes y administraba importantes depósitos públicos, incluidos fondos del sistema previsional paraguayo. La crisis provocó fuertes reclamos de ahorristas, investigaciones sobre los responsables de la institución y la detención de exdirectivos. Las denuncias también alcanzaron a organismos estatales encargados de supervisar el funcionamiento del sistema bancario.
En paralelo, Pedro Alliana asumió la Presidencia de Paraguay para completar el mandato constitucional hasta el 15 de agosto de 2028. El dirigente del Partido Colorado anunció cambios en el gabinete y aseguró que una de las principales prioridades de su administración será atender las consecuencias de la crisis. “Nuestra prioridad es que los ahorristas recuperen su dinero”, afirmó durante sus primeras declaraciones como jefe de Estado.
La reorganización institucional también incluyó la designación de Antonio Carlos Barrios Fernández como vicepresidente, en reemplazo de Alliana. El médico, senador y exministro de Salud durante la gestión de Horacio Cartes asumió el cargo mientras continúan las investigaciones judiciales y las medidas destinadas a recuperar los fondos comprometidos. La situación de Peña permanece sujeta a las decisiones de la Fiscalía, en un escenario marcado por las consecuencias políticas y económicas del derrumbe de Ueno Bank.