La inercia, distintos aumentos regulados y un marcado incremento en el rubro alimentos, son algunos de los factores que inciden en un nuevo registro elevado de inflación. Dato que, de acuerdo a las distintas estimaciones, se ubicaría entre el 8,5% y el 9,1%.
Por caso, según Eugenio Marí, Economista Jefe de la Fundación Libertad y Progreso, con datos hasta el 29 de mayo, el IPC que mide la entidad “acumula una suba de 9,1%” (en abril, el relevamiento de la firma había arrojado una variación del 7,2%). “De esta forma, se consolida la aceleración en los precios que ya habíamos visto en abril y marzo. Es la suba de precios más importante y persistente desde la hiperinflación de 1990”, resaltó Marí.
Por su parte, Claudio Caprarulo, director en Analytica, estimó una inflación mensual del 8,9% para mayo (desde la firma habían previsto una suba del IPC del 8% en abril). “Hay un componente inercial muy importante, que se nota en los productos de consumo masivo, un efecto al que se sumó este mes la actualización de las tarifas de energía”.
Hacia adelante, el economista estimó que la inercia continuaría en junio, “porque se observa un régimen de alta inflación y una de sus características es que el traslado a precios es muy rápido”.
En tanto, desde Eco Go resaltaron que “se consolida la inflación de 9% para el mes, marcando el inicio de otro régimen inflacionario en lo que resta del año”. Esta consultora había estimado un alza del 7,3% para el mes pasado.
Por su parte, desde la firma C&T, proyectaron que la inflación de mayo se ubicaría en torno al 8,5%. Para abril, la medición de la consultora había dado una variación de 7,6%.