El mandatario destacó además que «los datos que se van a conocer próximamente del empleo van a dar cuenta de cómo creció la ocupación y bajó el desempleo», pero advirtió que todavía «tenemos que asumir que ese crecimiento no ha logrado permear hacia abajo y tenemos que hacer un esfuerzo para que las mejoras vayan hacia abajo, sea equitativo y no para pocos».
«Queremos llevar un programa propio, que sea de crecimiento, de desarrollo y no de ajuste» dijo Fernández sobre las tratativas con el organismo multilateral de crédito y subrayó que «hoy tenemos gente sumida en la pobreza y queríamos que pudiéramos garantizar que el acuerdo no nos postergue, que nos deje seguir creciendo».
En ese marco, se refirió a la importancia de llegar a un acuerdo con el FMI, al señalar que «el deseo de que podamos acordar cuanto antes es así pero no acordar cualquier cosa, sino lo que más nos conviene como país».
«Los datos que se van a conocer próximamente del empleo van a dar cuenta de cómo creció la ocupación y bajó el desempleo»Alberto Fernández
Fue allí que dio detalles de aquel histórico acuerdo que culminó con una importante quita y el pago de la totalidad de la deuda con el organismo que hoy dirige Kristalina Georgieva.
En ese momento el FMI «venía con las recetas de siempre, que eran subir las tarifas, a lo que nos negamos, privatizar la banca pública, también le dijimos que no, y le exigimos que tome el dinero destinado a la obra pública como inversión y no como gasto».
Resaltó el papel que jugó el expresidente del Brasil, Luiz Inacio «Lula» da Silva, en esas negociaciones, quien -señaló- «nos acompañó con el acuerdo en Copacabana», que posibilitó que «firmáramos un stand-by por 3 años con un hombre que siempre recuerdo y en ese momento ocupaba el cargo de Kristalina, que era (Horst) Köhler», posteriormente presidente de Alemania».
Tras señalar que Köhler «era un hombre más político», comentó que en esas tratativas se le marcó que «a la Argentina la conocemos mejor nosotros y que nos dejen hacer las cosas porque le iba a ir mejor. Le dije que confíe, me extendió la mano y me dijo «ok», y me aceptó las tres cosas».
«Era una operación hecha por (el exministro de Economía, Roberto) Lavagna, yo cerré detalles del final», indicó Fernández, quien evaluó que «la verdad es que ese acuerdo rindió porque dos años después le pagamos todo, nos dejaron hacer las cosas a nuestro modo y nos fue mucho mejor. Teníamos razón nosotros», remarcó.
Fernández sostuvo que «esta historia se la conté tres veces ya a Kristalina (Georgieva, la titular del FMI) y le dije que confíe en nosotros porque sabemos cómo hacerlo» para llegar a un acuerdo. «Es lo que estamos intentando», agregó.
«El día en que la oposición rechazó el presupuesto en la Cámara de Diputados, al mismo tiempo quería tratar Bienes Personales para no sacarle plata a los que más tienen: eso es Cambiemos»
«Le expliqué a Kristalina como podíamos funcionar sin presupuesto y estuvo de acuerdo», indicó, y agregó que «me planteó que del (día) 23 hasta que termine el año, el FMI queda cerrado, así que volveremos en enero a tratar de avanzar. Fue una muy buena charla».
Por otra parte, afirmó que «nosotros, con Cristina (Fernández de Kirchner), con Sergio (Massa), con todos los que son parte del Frente de Todos, entendimos que divididos hacemos las cosas más fáciles a la derecha y que la derecha es impiadosa y lastima mucho a la sociedad argentina cuando gobierna».
Apuntó que el día en que la oposición rechazó el presupuesto en la Cámara de Diputados, al mismo tiempo «quería tratar Bienes Personales para no sacarle plata a los que más tienen: eso es Cambiemos».