Un grupo reducido de personas se reunió el jueves frente al Congreso de la Nación para expresar su rechazo al decreto presidencial que congela las tarifas de los servicios de telefonía celular, internet y televisión paga, según explicaron, porque se trata de una limitación a sus derechos a «garpar un buen servicio» aunque el precio pase a ser privativo para una porción de la población.
«Se están recagando en nuestro derecho», espetó uno de los asistentes a la marcha del jueves. «No hay manera de que evitar que eso suba. Pero mi abuela, que dispone de una buena jubilación porque laburó y aportó, perfectamente se podría dar el gusto de garpar un buen servicio, chicos, porque ahora lo que se hace es… nos degradan el internet a todo», explicó el muchacho.
En vez de ahondar en por qué vinculó el decreto presidencial con el concepto de neutralidad en la red, el muchacho señaló que «la igualdad, la justicia social, no es más que igualar para abajo», y que «la necesidad (del acceso a internet) es real, pero la realidad es que si le das a «esa gente» algo fácil y rápido, se va a acostumbrar».