Todo se inició cuando Angela C., solicitó presencia policial debido a
que los pandilleros, en su mayoría todos de gran prontuario por
delitos contra la propiedad y las personas, tomaron represalias en su
contra, apedrearon su inmueble y causaron daños materiales.
Inmediatamente, los uniformados se constituyeron al lugar donde
fueron recibidos hostilmente por los moradores del barrio a piedrazos.
Producto de esa contienda, tres agentes resultaron con lesiones leves y,
además, ocasionaron roturas en parabrisas y otras partes de un móvil.