El presidente del IMAC y dirigente renovador, Roque Gervasoni, salió al cruce de las críticas opositoras al sistema de retenciones anticipadas aplicado por la Agencia Tributaria Misiones, una medida que desde sectores como La Libertad Avanza califican como una “aduana paralela” y que «impide que Misiones reciba inversiones».
A través de sus redes sociales, Gervasoni publicó un extenso mensaje en el que defendió el esquema fiscal provincial y señaló que Misiones “debe ser mucho más eficiente en la recaudación y la prevención de delitos que tienen que ver con el contrabando de granos, vinos y estupefacientes”.
El funcionario remarcó que el régimen de retenciones anticipadas “es muy efectivo y responsable” y que permitió reducir los niveles de evasión detectados en años anteriores. “Antes de esto, el nivel de evasión era muy alto. Además, muchos pícaros que decidieron invertir del otro lado del arco, porque allá no tributan, quieren traer producción a Misiones de la misma manera, sin tributar”, afirmó.
Gervasoni también sostuvo que los fondos recaudados a través de este mecanismo se destinan a políticas públicas clave: “De esas retenciones salen fondos para subsidiar la tarifa de energía eléctrica, el pasaje gratuito para estudiantes, para sostener la salud pública y gratuita, y para seguir abonando sueldos y el FOPID”, escribió.
El dirigente señaló además que el sistema tiene como objetivo mantener las cuentas provinciales ordenadas y garantizar la sostenibilidad de los servicios básicos. “Eficiencia y responsabilidad, control y orden. Si eso es lo que tanto molesta a la oposición, la gente debe saber que todo se hace en beneficio de la provincia y de su equilibrio fiscal”, concluyó.
Finalmente, Gervasoni recordó que Misiones no es la única provincia que aplica este tipo de mecanismos de retención anticipada, y citó como ejemplo a Chaco, Formosa, Jujuy, Salta, San Luis, Catamarca y Neuquén, que cuentan con resoluciones o decretos similares en sus administraciones tributarias.
De esa manera, subrayó que el sistema misionero “se enmarca en prácticas fiscales extendidas en todo el país”, y que su aplicación “responde a la necesidad de sostener la recaudación en contextos económicos complejos y de frontera”.