La comunidad de Campo Ramón despide a Elvira Núñez, cariñosamente conocida como “Doña Kiko”, una mujer que supo ganarse el afecto y el respeto de todos por su vocación solidaria y su permanente ayuda a quienes más lo necesitaban.
Durante décadas, Doña Kiko se desempeñó como portera y cocinera en la Escuela N.º 457, donde su calidez, compromiso y dedicación marcaron la vida de generaciones de alumnos, docentes y familias. Su presencia en la institución fue sinónimo de trabajo, cariño y servicio desinteresado.
Fuera del ámbito escolar, era conocida por su espíritu altruista, siempre dispuesta a acompañar a personas humildes, enfermas o en rehabilitación, brindando contención y ayuda en los momentos más difíciles.
El velatorio se realiza en el Salón Celo, ubicado sobre la Avenida Andresito, y el sepelio está previsto para hoy a las 15:00 horas en el Cementerio de Campo Ramón.
La comunidad despide con dolor pero también con gratitud a una mujer que hizo del servicio y la empatía una forma de vida.