Alan tiene apenas un año de vida y gran parte de ese tiempo lo pasó internado. Hoy, su historia abre una puerta a la esperanza: está muy cerca de recibir el alta médica y poder regresar a su hogar junto a su mamá. Sin embargo, para que eso sea posible, su familia necesita reunir algunos elementos fundamentales.
Gracias a gestiones solidarias, se logró conseguir un respirador cuyo valor ronda los 20 millones de pesos, un paso clave en el proceso. Pero aún faltan otros insumos indispensables para garantizar las condiciones adecuadas en su casa: un oxímetro, un humidificador y un aire acondicionado frío-calor para la vivienda que sus padres alquilan.
La campaña solidaria comenzó a tomar fuerza, impulsada también por el influencer de Andresito Fabián Bautista, conocido en la región por organizar colectas para personas en situación de vulnerabilidad. A través de redes sociales, compartió el caso y promovió la ayuda de la comunidad.
“Ya hay mucha gente que colaboró. Hicimos un video y estamos llegando al millón de pesos, pero todavía falta un poco más para que Alan pueda estar en su casa”, señaló Bautista, quien invitó a seguir donando o, en su defecto, compartir el mensaje para amplificar el alcance.
Detrás de la campaña hay una historia atravesada por la fe y la resiliencia. El padre de Alan recordó uno de los momentos más duros: “Nos dijeron que el bebé tenía horas de vida. Pero yo tengo fe en Dios, él es el dueño de la vida. Y seguimos dando pasitos”.
Hoy, esos “pasitos” acercan a Alan a una nueva etapa: dejar el hospital y comenzar una vida en familia. La comunidad, una vez más, se organiza para hacerlo posible.
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