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Día de la Memoria: “Es un día horrible, no hay que olvidarse de eso”, dijo Passalacqua

24 de marzo de 2026

En el 50° aniversario del golpe de Estado de 1976, se realizó en Posadas un acto conmemorativo por el Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia, que incluyó un homenaje a Monseñor Jorge Kemerer, figura clave en la defensa de los derechos humanos en la provincia durante la última dictadura cívico-militar.

El gobernador Hugo Passalacqua participó del acto por el Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia, realizado en el Aula Magna del Instituto Montoya, donde además se rindió homenaje a Monseñor Jorge Kemerer, primer obispo de la Diócesis de Posadas, reconocido por su compromiso con los derechos humanos durante la última dictadura cívico-militar.

La ceremonia comenzó con la colocación de una ofrenda floral al pie del busto de Kemerer por parte del gobernador y autoridades presentes, seguida de un minuto de silencio acompañado por el toque de clarín. Posteriormente, se desarrollaron intervenciones de referentes de los ámbitos académico, histórico y social, junto a una invocación religiosa a cargo del obispo de la Diócesis de Posadas, monseñor Juan Rubén Martínez.

Tras el acto, el gobernador se refirió al significado de la fecha y sostuvo que es “un día horrible, recordar 50 años de una ferocidad increíble que se cometió en una dictadura cívico-militar, no hay que olvidarse de eso, cívico-militar”.

“Hoy recordamos ese momento tan duro, tan cruel, de una manera sabia. Hemos decretado una jornada de reflexión y este homenaje a Monseñor Kemerer apunta justamente a eso”, explicó.

Además, destacó el valor del compromiso con el otro como eje del reconocimiento al “reflexionar sobre lo que significa estar cerca del que está mal, del que sufre. Yo tuve el gusto de conocerlo en sus últimos días y siempre transmitía esa actitud compasiva, comprendiendo la realidad del otro, sobre todo del más pobre”.

A su vez el mandatario también vinculó el homenaje con los testimonios compartidos durante la ceremonia: “escuchando las palabras finales, eso era lo que pretendíamos con este reconocimiento”. Finalmente, agradeció al Instituto Montoya por la organización de la jornada y concluyó: “Es un día terrible, pero que hay que enfrentar reflexionando”.

MEMORIA, COMPROMISO Y TESTIMONIO

Durante el acto, Francisco “Pancho” Perié, ex preso político, aportó un testimonio atravesado por la experiencia directa de la represión durante la última dictadura, recordando el impacto que tuvo sobre estudiantes, militantes y sus familias en toda la provincia.

En ese sentido, evocó las detenciones, los traslados entre distintas cárceles del país y las condiciones de encierro, así como la angustia que atravesaban los familiares. “Muchos de nosotros fuimos detenidos y nuestras familias vivieron situaciones muy difíciles. Las visitas de Monseñor Kemerer eran un sostén fundamental en medio de ese contexto”, señaló.

Perié también rememoró la organización juvenil previa al golpe y el compromiso social que caracterizaba a una generación, destacando experiencias colectivas vinculadas a la educación y la participación estudiantil. “Veníamos de un encuentro de estudiantes secundarios en Montecarlo donde decidimos conformar una federación provincial. En ese marco, impulsamos jornadas de enseñanza voluntaria para alumnos que no podían pagar apoyo escolar”, recordó.

En ese punto, destacó el rol de Jorge Kemerer, quien acompañó y facilitó esas iniciativas. “Hablamos con Monseñor y nos habilitó esta institución. Llegamos a preparar a casi 2000 alumnos con el acompañamiento de docentes y militantes”, expresó.

Asimismo, subrayó el compromiso sostenido del entonces obispo con la realidad social y, particularmente, durante los años más duros de la represión. “Cuando estábamos presos, lo primero que hacían nuestros familiares era ir a verlo, y él inmediatamente iba a visitarnos. A pesar de los maltratos y las requisas de las que era objeto, insistía en entrar. Eso nos daba tranquilidad y contención”, relató.

También recordó que Kemerer acompañaba a los detenidos en los traslados entre unidades penitenciarias y mantenía contacto permanente con sus familias, en un contexto de incertidumbre y miedo. “Tenía un compromiso profundo con la sociedad y con los que sufrían. No se quedaba en lo religioso, estaba presente”, afirmó.

Finalmente, Perié enmarcó el homenaje en el presente y reivindicó la memoria como una construcción activa. “Reivindicamos que, en la presencia del gobernador de la provincia, que ha instituido hoy como un día de reflexión, pero más que de reflexión de compromiso por la memoria de nuestros 30.000 compañeros desaparecidos, los nietos que seguimos buscando, la verdad de quiénes fueron los responsables y la justicia que queremos que se haga para que nunca más haya dictadura”.

Por su parte, la historiadora e investigadora Liliana Rojas repasó la trayectoria del obispo y subrayó su legado en distintos planos, desde la educación hasta su compromiso social y político. Remarcó especialmente su accionar durante la dictadura, cuando acompañó a presos políticos y trabajó activamente con sus familias, sosteniendo una presencia constante en un contexto de persecución y violencia estatal.

En la misma línea, el docente de historia Cristian Neris destacó la figura de Kemerer como uno de los referentes que, dentro de la Iglesia, asumió una postura firme frente a las violaciones a los derechos humanos. Señaló que su accionar lo ubica entre quienes fueron considerados “profetas morales”, por su compromiso con la dignidad humana en un contexto adverso.

UNA FIGURA CLAVE EN LA HISTORIA MISIONERA

Monseñor Jorge Kemerer fue el primer obispo de la Diócesis de Posadas y desarrolló una extensa labor pastoral, educativa y social en la provincia. Durante la dictadura, su rol excedió lo estrictamente religioso: acompañó a presos políticos, sostuvo a sus familias y promovió acciones de contención en un contexto de fuerte represión.

Su legado también se expresa en el impulso a la educación y en la revalorización de la identidad regional, con especial énfasis en la herencia guaraní-jesuítica.

Durante la jornada, además, se exhibieron objetos personales del obispo, entre ellos su valija de viaje, como parte del reconocimiento a su trayectoria.

El cierre artístico estuvo a cargo del ministro de Cultura, Joselo Schuap, junto al violinista Mariano Corbillon, quienes interpretaron “Justicia vengo a pedir”, canción del artista chaqueño Lucas Segovia.

Participaron del acto el ministro coordinador de Gabinete, Carlos Sartori; el ministro de Gobierno, Marcelo Pérez; el ministro del Agro y la Producción, Facundo López Sartori; el ministro de Educación, Ramiro Aranda; el ministro de Cultura, José Martín Schuap; el obispo de la Diócesis de Posadas, monseñor Juan Rubén Martínez; junto a autoridades provinciales, representantes institucionales y miembros de la comunidad educativa.