El Gobierno de Misiones evalúa introducir cambios en el esquema de pago de salarios a los empleados públicos y agentes estatales. La alternativa en estudio contempla abonar los haberes entre el 1 y el 5 de cada mes, dentro de los plazos que establece la normativa vigente, dejando atrás el histórico esquema de anticipación que caracterizó a la provincia durante años.
Desde hace tiempo, la administración provincial convirtió en una marca de gestión el depósito de sueldos el último día del mes anterior, e incluso en ocasiones algunos días antes. Sin embargo, el actual escenario financiero obliga a revisar esa modalidad para resguardar el orden de las cuentas públicas y asegurar el cumplimiento regular de las obligaciones salariales.
Según datos oficiales, Misiones enfrenta una merma cercana a los 40 mil millones de pesos mensuales en concepto de coparticipación y transferencias nacionales, en el marco de las políticas implementadas por el presidente Javier Milei. Esa reducción impacta de manera directa en la disponibilidad de recursos corrientes y lleva a analizar una adecuación del cronograma sin afectar la fecha legal de pago.
De concretarse la medida, la provincia pasaría a liquidar los salarios dentro de los primeros cinco días hábiles del mes siguiente. El cambio implicaría resignar la anticipación que distinguía a la gestión, aunque manteniendo la regularidad y previsibilidad para los trabajadores del sector público.
En el Ejecutivo remarcan que, aun con esta eventual modificación, Misiones continúa entre las jurisdicciones que cumplen en tiempo y forma con el pago de sueldos y aguinaldos, sin desdoblamientos ni atrasos. La prioridad, aseguran, es sostener la estabilidad financiera y garantizar certidumbre a los empleados estatales.