La provincia atraviesa una seguidilla de jornadas sofocantes, con máximas que alcanzan los 37 grados y sensaciones térmicas cercanas a los 40. El alivio no llega y el fenómeno conocido como domo de calor continúa afectando a la región, aunque se prevé un aumento de la inestabilidad hacia el cierre de la semana.
Durante los próximos días persistirán las tardes agobiantes, con elevada humedad y escasa variación térmica. Los registros seguirán ubicándose muy por encima de los valores habituales para esta época.
En paralelo, los pronósticos anticipan mayor nubosidad, además de chaparrones y tormentas aisladas que se desarrollarían principalmente en horas vespertinas. Estos eventos serían de corta duración y distribución irregular, por lo que no modificarían de manera sustancial el ambiente cálido dominante, según Pronóstico Misiones.
Según los modelos meteorológicos de mediano plazo, el descenso más marcado llegaría después del 7 de abril, con el ingreso de aire más templado que permitiría moderar las marcas extremas.
De forma preliminar, también se observa la posibilidad de una incursión de aire frío durante la segunda semana del mes, lo que podría generar un cambio más notorio en las condiciones atmosféricas sobre Misiones.