Bartolomé Mitre volvió a mostrar dos caras en el empate sin goles ante Sol de América, disputado el sábado por el Torneo Federal A. Si bien el equipo posadeño mantiene solidez defensiva, la falta de eficacia en ataque comienza a encender señales de alerta.
El conjunto dirigido por Miguel Salinas apenas logró convertir un gol en sus últimos cuatro partidos, una estadística que preocupa de cara a lo que viene. A pesar de generar situaciones y asumir el protagonismo en varios tramos, le cuesta traducir ese dominio en resultados concretos.
En contrapartida, hay un aspecto que sostiene al equipo en la pelea: la defensa. Mitre solo recibió un gol en esos mismos cuatro encuentros, lo que refleja un orden táctico importante y una estructura sólida en el fondo que le permite sumar, aunque sea de a uno.
El duelo ante el conjunto formoseño fue un reflejo de esa dualidad. Intentó, manejó la pelota por momentos y buscó los caminos, pero careció de claridad en los últimos metros para romper el cero ante un rival que se mostró firme.
De esta manera, el equipo misionero continúa en zona de competencia dentro de la Zona 2, aunque con la sensación de que podría estar mejor posicionado si lograra mayor contundencia ofensiva.
El desafío inmediato será encontrar ese equilibrio: mantener la firmeza defensiva que hoy es un punto alto, pero mejorar la eficacia en ataque para no seguir dejando puntos en el camino.