Una mujer identificó prendas similares a las que vestía su hijo de 21 años, desaparecido desde hace más de una semana, en el cadáver hallado en Bernardo de Irigoyen. El joven atravesaba un cuadro de consumo problemático y había sido asistido días antes por su madre en esa misma localidad.
El hallazgo se produjo el 27 de abril, en horas de la tarde, y dio inicio a una investigación a cargo de la Unidad Regional XII. En el marco de las averiguaciones, la Policía logró ubicar a la madre del joven, quien confirmó que su hijo, Carlos Rubén Dos Santos, no tenía contacto desde el 19 de abril.
Según su testimonio, el joven residía en Paraje Mondori, en Pozo Azul, y presentaba problemas de salud mental agravados por el consumo de estupefacientes. Días antes de su desaparición había llegado a Irigoyen, donde su madre lo asistió, le proporcionó ropa y lo ayudó a higienizarse.
La mujer señaló que su hijo solía usar varias capas de ropa, un detalle que coincide con las características del cuerpo hallado. Si bien no pudo confirmar de manera directa la identidad, los investigadores indicaron que las prendas presentan similitudes.
El cuerpo fue trasladado a la morgue judicial para la autopsia correspondiente. Los resultados serán clave para confirmar la identidad del fallecido y determinar las causas de la muerte, que preliminarmente podrían estar vinculadas a un consumo excesivo de sustancias.