En medio de la creciente tensión interna dentro del oficialismo misionero, el gobernador Hugo Passalacqua encabezó este martes un fuerte mensaje político ante casi 70 intendentes reunidos en Ruiz de Montoya, donde admitió el desgaste electoral del espacio, cuestionó las lógicas de conducción vertical y dejó definiciones que fueron leídas como una respuesta directa al armado de Encuentro Misionero impulsado por Carlos Rovira.
“Venimos de perder dos elecciones, no hay que olvidarse”, lanzó el mandatario provincial frente a los jefes comunales, en uno de los discursos más sinceros y políticos desde que comenzó el reordenamiento interno del oficialismo.
Passalacqua sostuvo que el espacio gobernante necesita asumir el mensaje que dejó la sociedad en las urnas para evitar una nueva derrota en 2027. “Si tenemos conciencia de que las perdimos, vamos a ganar. Si creemos que fue un tropezón más y esperamos que nos voten porque somos lindos, vamos a perder seguro”, advirtió.
La reunión, organizada por la CODEIM y la ADINM, se transformó rápidamente en mucho más que un encuentro institucional. El acto funcionó como una demostración de respaldo político al gobernador en medio del creciente malestar de intendentes y sectores del passalaquismo por la falta de participación en el armado político que impulsa Rovira desde la Legislatura provincial.
En ese contexto, Passalacqua dejó otra frase de alto voltaje interno al cuestionar las jerarquías dentro de la política. “No creo en las jerarquías, creo en los roles y en las responsabilidades distintas”, afirmó.
La definición fue interpretada como un mensaje hacia la conducción política centralizada del oficialismo y una reivindicación del peso territorial de intendentes y dirigentes con gestión. El gobernador insistió además en que la política necesita recuperar cercanía con la sociedad y abandonar las posiciones cómodas o alejadas del territorio.
“La sociedad necesita dirigencia potente, sin miedo, con actitud y con cercanía”, sostuvo. Incluso habló de la necesidad de “liberarse” de ciertos temores dentro de la dirigencia política. “Sacarse los miedos es la primera observación que hace la sociedad de nosotros”, expresó.
Durante buena parte de su intervención, Passalacqua puso el foco en el rol de los jefes comunales como principal sostén político y territorial del oficialismo. “No hay forma de gobernar si no es a través de los intendentes”, aseguró.
Y agregó: “El gobierno siempre es de la mano de los intendentes, jamás por el costado”.
Las frases llegan apenas horas después de que el ministro coordinador de Gabinete, Carlos Sartori, denunciara públicamente un “ninguneo” hacia el gobernador y los intendentes por parte del armado de Encuentro Misionero, luego de que Passalacqua no fuera convocado al lanzamiento del nuevo espacio político.
En Ruiz de Montoya, el mandatario también buscó reivindicar el valor político de la cercanía con los barrios y los problemas cotidianos de la gente. “Ustedes tienen la oreja cerca del barrio”, les dijo a los jefes comunales.
Y remarcó que, en un contexto económico y social complejo, la dirigencia no puede perder contacto con las demandas reales de la población. “El estar cerca de los pequeños problemas es la llave del éxito”, afirmó.
Las declaraciones profundizan la lectura de que dentro del oficialismo misionero comenzó una disputa silenciosa —aunque cada vez menos disimulada— sobre quién conducirá el espacio político rumbo al 2027 y qué lugar tendrán los intendentes y el propio Passalacqua dentro de ese esquema.