La concejal de la UCR, Judith Salom, presentó este jueves durante la sesión del Concejo Deliberante de Posadas un proyecto de ordenanza destinado a endurecer los controles sobre los inmuebles abandonados y desocupados de la ciudad. La iniciativa busca dotar al municipio de mayores herramientas legales para intervenir en propiedades que, según sostuvo, se han convertido en focos de inseguridad e insalubridad para los vecinos.
Durante su intervención, la edil solicitó el ingreso y giro a comisión del expediente 1428-C-2026, una propuesta que modifica la Ordenanza XVIII N.º 322 en sus artículos 7 y 10, además de incorporar el artículo 10 bis.
Salom argumentó que en los últimos años se produjo un crecimiento alarmante de propiedades abandonadas por sus propietarios, situación que, según afirmó, es aprovechada por personas en situación de vulnerabilidad para utilizarlas como refugio o «aguantaderos», generando conflictos de seguridad y problemas sanitarios en distintos barrios de la capital provincial.
«La modificación apunta a dar herramientas jurídicas y administrativas más ágiles y expeditivas frente a una problemática creciente en nuestra ciudad», sostuvo.
Entre los puntos centrales del proyecto figura la creación de un Registro Público de Inmuebles Abandonados y la posibilidad de declarar determinadas propiedades como de riesgo sanitario y de seguridad. En esos casos, el municipio podría intervenir para realizar tareas de limpieza, saneamiento e incluso avanzar en medidas de desalojo cuando corresponda.
Además, la iniciativa prevé que todos los costos derivados de esas intervenciones sean incorporados a la deuda del titular del inmueble, bloqueando cualquier trámite futuro vinculado a la propiedad hasta que se regularice la situación.
«Se prioriza la salud pública por sobre la desidia del propietario», remarcó la concejal radical.
Sin embargo, Salom amplió su planteo y aprovechó su discurso para cuestionar otras problemáticas que, a su entender, siguen sin encontrar soluciones efectivas por parte del Estado municipal.
«En la ciudad quedan muchos problemas por resolver. Tenemos el problema de las empresas prestatarias de servicios, que son ineficientes y costosas; el tema de los motoqueros que torturan a media ciudad con el ruido de sus escapes; bares que funcionan como boliches y no dejan dormir a los vecinos los fines de semana y feriados», expresó.
La edil sostuvo que existe una creciente sensación de desprotección entre los vecinos y cuestionó la falta de resultados concretos en algunas áreas de control.
«No quiere decir que el Estado no los defienda, pero no hay resultados. Se pone el foco en las obligaciones de algunos y no en los derechos de todos», afirmó.
En el tramo final de su exposición, Salom aseguró que muchos ciudadanos no se sienten representados ni respaldados por las instituciones y reclamó cambios en las reglas de convivencia urbana.
«El vecino que se levanta a trabajar todos los días no se siente respaldado ni representado. Exige que empiecen a cambiar las reglas de juego porque entiende que el derecho de unos termina donde empieza el derecho de otros», concluyó.