A poco más de un año de las elecciones provinciales de 2027, comienzan a multiplicarse las especulaciones sobre el esquema electoral que podría adoptar el oficialismo misionero para intentar sostener su predominio político en un escenario que promete ser mucho más competitivo que en procesos anteriores.
En distintos ámbitos políticos circula una hipótesis que, aunque hoy carece de confirmaciones oficiales, gana volumen entre dirigentes y analistas: que una vez finalizado el Mundial de Fútbol de 2026, el gobernador Hugo Passalacqua podría anunciar una construcción electoral diferenciada de Encuentro Misionero, aunque sin abandonar el espacio oficialista ni romper con el actual esquema de poder provincial.
La idea sería presentar dos ofertas políticas vinculadas al mismo proyecto de gobierno, buscando ampliar la base electoral y captar votantes de perfiles diferentes.
La búsqueda de votos por fuera del núcleo duro oficialista
Quienes analizan esta posibilidad sostienen que la estrategia tendría una lógica clara: atraer a sectores que mantienen reparos con la figura de Carlos Rovira o con la estructura tradicional del oficialismo, pero que tampoco terminan de identificarse con las propuestas opositoras.
La lectura que hacen algunos operadores políticos es que el oficialismo reconoce un desgaste natural luego de más de dos décadas de centralidad política en la provincia y busca adaptarse a un escenario donde los electorados son cada vez más volátiles.
En ese contexto, una eventual propuesta encabezada por Passalacqua, respaldada por intendentes y dirigentes territoriales, podría presentarse como una alternativa más enfocada en la gestión, mientras Encuentro Misionero mantendría su propia construcción política.
La apuesta sería conservar el voto histórico del oficialismo y, al mismo tiempo, captar sectores independientes o desencantados que hoy se muestran distantes de las estructuras partidarias tradicionales.
La Boleta Única Partidaria podría modificar las reglas de juego
Otro elemento que alimenta estas especulaciones es el debate que actualmente se desarrolla en la Legislatura provincial sobre la implementación de la Boleta Única Partidaria para las elecciones de 2027.
Hasta ahora, el oficialismo encontró en la Ley de Lemas una herramienta que le permitió contener distintas expresiones internas dentro de una misma estructura electoral. Bajo ese esquema, una eventual candidatura de Hugo Passalacqua dentro del oficialismo no presentaría mayores inconvenientes.
Sin embargo, si finalmente prospera la Boleta Única Partidaria, el escenario cambiaría sustancialmente. Cada espacio político deberá presentar una única fórmula para gobernador, limitando la posibilidad de competir con múltiples candidaturas bajo un mismo paraguas partidario.
Es precisamente allí donde algunos dirigentes y observadores políticos encuentran una de las explicaciones posibles a las versiones que circulan en los últimos meses. Una eventual construcción electoral encabezada por Passalacqua, diferenciada de Encuentro Misionero pero sin romper con el oficialismo, permitiría ampliar la oferta electoral del espacio gobernante y captar segmentos del electorado que hoy se muestran distantes de la estructura tradicional renovadora.
Aunque por el momento no existen definiciones, la discusión sobre el nuevo sistema electoral agrega un factor más a un tablero político que comienza a moverse de cara a 2027 y que podría obligar a todos los espacios a repensar sus estrategias.
La Libertad Avanza aparece como el principal desafío
Detrás de estas especulaciones también aparece una preocupación compartida por buena parte del sistema político provincial: el crecimiento de La Libertad Avanza.
Según distintas lecturas que circulan en ámbitos partidarios, el espacio libertario podría llegar a 2027 con posibilidades reales de disputar la gobernación si Javier Milei logra encauzar la situación económica y sostener niveles importantes de respaldo social.
En ese escenario, el nombre de Diego Hartfield aparece como uno de los dirigentes mejor posicionados para encabezar una candidatura provincial.
Algunos análisis incluso plantean que, con una mejora económica nacional, La Libertad Avanza podría convertirse en la fuerza con mayores posibilidades de ganar la elección en Misiones, alterando un esquema político que durante años tuvo al oficialismo como principal protagonista.
Una oposición que también busca ordenarse
Mientras tanto, otros sectores opositores comenzaron a mover piezas pensando en el próximo turno electoral.
En las últimas semanas tomó fuerza la posibilidad de una construcción conjunta entre la Unión Cívica Radical, el Partido Agrario y Social que conduce Héctor «Cacho» Bárbaro y el espacio vinculado a Ramón Amarilla, cuyos referentes ya se mostraron juntos.
Aunque todavía no existen definiciones concretas, la imagen compartida fue interpretada por varios dirigentes como una señal de acercamiento entre sectores que buscan consolidarse como una alternativa tanto al oficialismo como a La Libertad Avanza.
Dentro de ese esquema, algunos observadores consideran que una eventual alianza podría encontrar oportunidades especialmente en el interior de la provincia, donde tanto el radicalismo como el Pays y el espacio de Amarilla mantienen presencia territorial y niveles de conocimiento que podrían convertirlos en una opción competitiva.
Un escenario abierto
Por ahora, todas las hipótesis se mantienen en el terreno de las versiones y los análisis políticos. No hay anuncios oficiales ni definiciones públicas sobre las estrategias electorales que adoptarán los distintos espacios.
Sin embargo, a medida que se acerca 2027, la política misionera comienza a mostrar movimientos que reflejan una realidad compartida por todos los actores: el próximo proceso electoral podría ser uno de los más abiertos e impredecibles de los últimos años.