El jefe de Gabinete dejó su cargo: los viajes de lujo junto a su esposa, los gastos millonarios y las irregularidades en la compra de propiedades desembocaron en múltiples presentaciones judiciales y provocaron su derrumbe político. Sus contradicciones en la tardía declaración jurada, el poco apoyo en el círculo oficialista y las iniciativas para interpelarlo lo terminaron desgastando.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, presentó la renuncia a su cargo tras una extensa agonía política y luego de verse acorralado por múltiples escándalos y denuncias por enriquecimiento ilícito que, a pesar del constante respaldo brindado por el propio presidente Javier Milei y su hermana Karina a lo largo de varias semanas, terminaron por marcar su salida de la Casa Rosada.
«Gracias por su confianza, Presidente. Ha sido un verdadero honor. Fin», escribió el exvocero este sábado en redes sociales junto a un extenso descargo donde aseguró haber «sufrido» por «los interminables ataques mediáticos». «Cierro esta etapa. Me retiro tranquilo y sereno, pero por sobre todo, con la conciencia tranquila y firme en mis convicciones», sostuvo.
La evolución política de quien fuera periodista y comunicador en canales de televisión por cable a comienzos del 2000 fue in crescendo de manera exponencial: en tres años de gestión libertaria, pasó de la vocería presidencial a la jefatura de Gabinete en Balcarce 50.
Junio estuvo marcado por un fuerte desgaste político sobre la figura del jefe de ministros, que se acrecentó luego de que fuera remplazado en la vocería por el legislador libertario por La Pampa, Adrián Ravier, quien asumió el cargo con el objetivo de modificar la forma de comunicar del Gobierno y darle menos exposición a Adorni.
Muy lejos quedó la victoria en los comicios legislativos porteños en mayo de 2025 con más del 30% de los votos, cuando encabezó la boleta de la Libertad Avanza (LLA) y relegó al PRO al segundo lugar. A partir de allí, Adorni pasó a tener una centralidad política dentro del Gobierno, que lo llevó a obtener mayor poder al absorber las funciones de la Secretaría de Comunicación y Medios de la Nación.
La salida de Guillermo Francos como jefe de Gabinete llevó a su nueva designación el 4 de noviembre de 2025. Al ocupar el nuevo cargo, el propio Adorni sugirió en diversas entrevistas y conferencias de prensa que mantendría su rol comunicacional, señalando que el deseo del Presidente era que él siguiera siendo la cara visible para comunicar las decisiones de gestión.
Los escándalos que marcaron la salida de Manuel Adorni
En el tercer mes del año estalló el primero de los escándalos que terminaron con la renuncia del jefe de Gabinete y un nuevo cimbronazo político en el Gobierno. Del 9 al 12 de marzo se llevó a cabo la Argentina Week en Nueva York, destino al que Manuel Adorni viajó junto a su esposa, Bettina Angeletti, junto a la comitiva oficial en el avión presidencial.
El hecho fue el puntapié inicial para que se desate una ola de escándalos e intentos de defensa que, lejos de aminorar, empeoraron la imagen de Adorni y generaron las primeras denuncias por presunto uso indebido de recursos públicos.
«Vengo a deslomarme una semana o cinco días a Estados Unidos, y yo quería que mi esposa me acompañe porque es mi compañera de vida. Presidencia la invitó a subirse al avión porque, si no, no nos íbamos a encontrar», fue la primera defensa expresada públicamente por el ahora exfuncionario.
Días después, ante la reacción negativa en redes sociales (que contrastaba la palabra «deslomarse» en Nueva York con la difícil situación económica del país), Adorni hizo un descargo en sus redes y dio entrevistas para intentar matizar sus dichos. «La palabra no debió ser ‘deslomarse’. Uno puede decir alguna palabra o frase desafortunada en un vivo; somos humanos y cometemos errores», señaló.
Pero el foco de la tensión fue mayor luego de que se conociera un vuelo privado en un avión Honda Jet (matrícula LV-HWA) realizado por el propio Adorni junto a su familia a la ciudad uruguaya de Punta del Este durante el fin de semana largo por Carnaval, entre el 14 y el 17 de febrero de 2026.
El escándalo se basó en el alto valor del traslado y los ingresos que Adorni percibe como funcionario público, los cuales no alcanzarían para poder costearlo. En este marco, apareció la figura del periodista y productor Marcelo Grandio, amigo personal del exfuncionario, que actualmente cuenta con programas en la TV Pública.
Con incoherencias en las declaraciones sobre quién pagó los pasajes -Grandio afirmó que había sido el propio Adorni-, la Justicia determinó que el pago de la ida (unos u$s4.360) fue realizado por la productora Imhouse SA, manejada por el propio Grandio, la cual tiene contratos vigentes con la TV Pública.
En sus posteriores conferencias de prensa, Adorni se refirió al tema y cruzó a la prensa por las preguntas sobre el tema: «Estoy cansado de decirles que el viaje lo pagué… No tengo por qué explicar una transacción privada. Vos no sos juez», le respondió a un periodista en Casa Rosada.
El círculo del escándalo que terminó con la salida de Manuel Adorni del Gobierno se cerró cuando se detectaron inconsistencias entre su patrimonio declarado ante la Justicia y la adquisición de propiedades: una casa en el Country Golf Club Indio Cua de Exaltación de la Cruz y un departamento en el barrio porteño de Caballito valuado en u$s230.000. La operación llamó la atención por una financiación atípica: Adorni pagó solo u$s30.000 de anticipo y el 87% restante le fue financiado en cuotas por las vendedoras, que resultaron ser dos jubiladas.
El sostén y compra de las propiedades no van de la mano con los salarios que percibe Adorni en la función pública. En este marco, fue denunciado (e imputado por la Justicia) por los delitos de enriquecimiento ilícito y falsedad ideológica por varios diputados de la Nación.
La defensa del propio Adorni fue particular: «Todo lo que tengo está declarado. El departamento se compró con ahorros de toda mi vida, con la venta de una propiedad anterior y con un crédito privado, que es una figura absolutamente legal entre particulares», señaló en una entrevista por LN+.
Luego se refirió al «préstamo de una hipoteca» realizado por dos jubiladas que le permitió adquirir la propiedad en Caballito: «¿Cuál es el problema de que un vendedor te financie? Es una operación que se hace todos los días en el mercado inmobiliario ante la falta de crédito bancario. Está todo en la escritura, pasado por escribano público y con los impuestos pagos. No hay nada que ocultar».
En relación a la denuncia por enriquecimiento ilícito, sostuvo: «Es una denuncia ridícula. Están contando los ahorros de mi tía y de mi mamá como si fueran plata negra. He trabajado 25 años en el sector privado, me ha ido bien y siempre he tributado lo que corresponde. Me están persiguiendo por mi rol político, no por mis bienes».
El 29 de abril, Adorni se presentó en el Congreso para brindar su informe de gestión. Lo acompañó el propio presidente Javier Milei. Ante las preguntas de la oposición, negó irregularidades, pero el diputado Rodolfo Tailhade reveló detalles de gastos y movimientos de la esposa de Adorni y el uso de la custodia oficial.
El 5 de mayo se revelaron detalles sobre las refacciones de lujo en la casa de Indio Cua. La obra incluyó la instalación de una parrilla, una cascada artificial y un jacuzzi. Este hecho motivó que la senadora Patricia Bullrich le soltara la mano públicamente, al exigirle que presente su declaración jurada de inmediato para no «empantanar» al Gobierno.
El quinto mes del año estuvo marcado por la presión política y mediática hacia la figura del jefe de Gabinete, que siguió siendo respaldado públicamente por el binomio libertario de los hermanos Milei y comenzó a ser cerciorado por la vicepresidenta Victoria Villarruel; y la senadora oficialista Patricia Bullrich. «Estamos todos esperando la declaración jurada de Manuel Adorni», sostuvo la titular del Senado.