River profundizó su crisis futbolística tras perder 1-0 ante Barracas Central en el Monumental, en su debut en el Torneo Clausura. El equipo sumó su segunda derrota consecutiva luego de la eliminación de la Copa Argentina frente a Aldosivi y volvió a dejar una imagen preocupante, con dificultades para generar juego y una creciente tensión entre los hinchas.
En medio del malestar, el entrenador Ariel Broggi suspendió la conferencia de prensa posterior al encuentro y evitó brindar explicaciones sobre el presente del equipo. La derrota volvió a poner bajo la lupa el funcionamiento colectivo, la planificación del plantel y las decisiones tomadas en el mercado de pases, mientras las críticas se multiplicaron en las redes sociales.
Nicolás Otamendi fue quien dio la cara como capitán y asumió la responsabilidad por el presente del equipo. “Yo soy parte de este grupo, la responsabilidad es toda nuestra. Tenemos que seguir trabajando, dar otra cara. Hoy intentamos, pero en una jugada de mierda nos hicieron un gol”, expresó el defensor.
El campeón del mundo también reconoció los problemas futbolísticos de River y entendió el enojo de los simpatizantes. “Hay veces que al ir a buscar tanto no sale. Por ahí los pases, el último tercio, no salieron como nosotros queríamos. Tenemos que seguir trabajando”, sostuvo. Y agregó: “Entiendo el enojo de la gente. Estamos en el mejor club de Argentina. La única forma es trabajando, intentando, dar la cara con personalidad y hacer las cosas bien”.
Con dos derrotas consecutivas y un clima cada vez más caliente, River quedó obligado a reaccionar rápidamente. El próximo desafío será este miércoles ante Gimnasia y Esgrima La Plata, en El Bosque, en un partido que aparece como una oportunidad clave para intentar cambiar el rumbo y frenar una crisis que ya empieza a generar fuerte preocupación puertas adentro y entre los hinchas.