Con más de 400 dirigentes de más de 50 municipios, el espacio libertario puso en marcha su Escuela de Dirigentes en Posadas. La conducción provincial asegura que el objetivo es llegar a 2027 con equipos preparados para disputar el poder en la provincia y los municipios.
La Libertad Avanza (LLA) Misiones comenzó a jugar abiertamente con una hipótesis política que hasta hace poco parecía lejana: llegar al Gobierno provincial en 2027. Ese fue el mensaje que dejó el lanzamiento de su Escuela de Dirigentes, realizada el sábado en el Hotel Julio César de Posadas, donde participaron más de 400 personas provenientes de más de 50 municipios.
La convocatoria fue encabezada por el presidente de LLA Misiones, Adrián Núñez, y contó también con la participación de dirigentes como Diego Hartfield, quienes plantearon que el espacio ya no trabaja únicamente para ampliar su representación electoral, sino para construir una estructura con capacidad de administrar la provincia y los municipios.
“Nos estamos preparando para gobernar Misiones”, afirmó Núñez al referirse a la jornada, y destacó que Misiones es el segundo distrito del país en poner en marcha este programa de formación. La propuesta contempla cuatro ejes: economía, educación, desregulación y rol del Estado, con la intención de formar cuadros técnicos y políticos de cara al próximo proceso electoral.
Hartfield, en la misma línea, fue todavía más directo: “Nos estamos preparando para gobernar todos los municipios y la provincia a partir del 2027”. La definición expone el nivel de confianza con el que el espacio libertario encara una carrera que, en los hechos, todavía está en su etapa inicial.
El escenario que entusiasma al espacio libertario
Detrás de este despliegue existe una lectura política concreta. En el armado libertario consideran que la ruptura entre Hugo Passalacqua y Carlos Rovira modificó por completo el tablero provincial y abrió una oportunidad que LLA pretende aprovechar. La división del antiguo oficialismo renovador podría, según esa interpretación, fragmentar un caudal electoral que durante años permaneció concentrado en una misma estructura.
En ese análisis interno, un Passalacqua obligado a construir un espacio propio y un Rovira al frente de Encuentro Misionero competirían por separado por una parte del electorado que históricamente sostuvo a la Renovación. A eso se suma la dificultad que, según los libertarios, todavía tienen otros sectores opositores para construir una estructura territorial competitiva en toda la provincia.
La apuesta de LLA es ocupar precisamente ese espacio. El crecimiento del Gobierno nacional de Javier Milei y el peso de la marca libertaria a nivel nacional son considerados dentro del espacio como un impulso adicional para transformar la intención de voto en una estructura política capaz de competir en cada municipio.
Por eso, la Escuela de Dirigentes no aparece solamente como una instancia de capacitación. Es parte de la construcción territorial con la que LLA busca llegar a 2027, formando referentes, equipos técnicos y dirigentes que puedan asumir responsabilidades de gestión si el escenario electoral termina favoreciendo al espacio.
La estrategia supone, además, dejar atrás la etapa en la que el principal objetivo era instalar el sello libertario en Misiones. Con el nuevo escenario político provincial, el desafío pasa a ser mucho mayor: convertirse en una alternativa de poder concreta frente a los dos sectores surgidos de la ruptura del oficialismo y frente al resto de las fuerzas políticas.