La campaña solidaria “Una casa para Yuli” llegó a su objetivo y la niña de 9 años con parálisis cerebral tendrá finalmente una vivienda nueva y en mejores condiciones para vivir junto a su familia en Comandante Andresito. La colecta impulsada por el docente y promotor de acciones solidarias Fabián Bautista logró reunir alrededor de 35 millones de pesos.
La noticia fue confirmada por el propio Bautista a través de sus redes sociales, pocos días después de haber comenzado a difundir la historia de la familia. “Yuli va a tener una casa nueva”, anunció, con la emoción de quien todavía no termina de dimensionar el resultado de la campaña.
La situación de Yuli había llamado la atención por las condiciones en las que vivía junto a su madre, una hermana menor y un adolescente de 16 años. La vivienda estaba ubicada en una zona de alto riesgo de inundación, en un espacio verde y a la vera del agua.
Yuli tiene 9 años, padece parálisis cerebral y retraso madurativo. Las condiciones de la casa representaban además una dificultad para su vida cotidiana, especialmente por el estado del piso y la falta de condiciones adecuadas para su desplazamiento.
Bautista conoció la situación a partir de comentarios de vecinos y decidió acercarse personalmente. Después de comprobar las condiciones en las que se encontraba la familia, comenzó a difundir el caso y convocó a la comunidad a colaborar.
La primera idea era reunir dinero para conseguir un terreno y una vivienda en un lugar más seguro. Como alternativa, se contemplaba utilizar lo recaudado para mejorar la casa existente.
La respuesta terminó superando las expectativas. En pocos días, la campaña alcanzó una cifra cercana a los $35 millones, lo que permitió transformar el pedido inicial de ayuda en una solución concreta para la familia.
“Hace unos días empezábamos a mostrar su historia y ahora ya el sueño de una casa propia, de una casa digna, de una casa linda, ya está a horas de hacerse realidad”, expresó Bautista al comunicar el resultado.
El referente de numerosas campañas solidarias en la zona destacó que el logro fue posible por la participación de quienes se sumaron a la colecta. “Eso se logró porque vos te sumaste”, remarcó al dirigirse a las personas que realizaron aportes o ayudaron a difundir la historia.
Ahora comenzará una nueva etapa: la familia deberá avanzar con los trámites para concretar la adquisición de la vivienda y conocer el lugar que se convertirá en su nuevo hogar.
Bautista también adelantó que mostrará ese proceso en sus redes sociales. La idea es compartir con quienes colaboraron cada uno de los pasos, desde la firma de los papeles hasta el momento en que Yuli y su familia conozcan la casa.
Pero la historia podría tener incluso un capítulo más. El propio Bautista planteó la posibilidad de que, una vez concretada la mudanza, se pueda encarar otro desafío solidario: sumar una habitación a la vivienda.
La casa cuenta actualmente con dos habitaciones y el promotor de la campaña ya dejó abierta la posibilidad de que la comunidad vuelva a organizarse para ampliar ese espacio. “Capaz que te voy a desafiar a ver si nos animamos entre todos a construirle una habitación más”, contó.
Más allá de ese proyecto futuro, el objetivo principal ya está cumplido. La colecta consiguió los recursos necesarios para que una familia de Comandante Andresito pueda dejar atrás una vivienda ubicada en una zona vulnerable y acceder a un lugar más seguro y digno.
La historia de Yuli volvió a mostrar, además, el alcance que pueden tener las campañas solidarias cuando una necesidad concreta logra movilizar a una comunidad. En este caso, una publicación en redes terminó convirtiéndose en una colecta de $35 millones.
Bautista, que desde hace años participa e impulsa iniciativas de este tipo, volvió a utilizar sus redes como puente entre quienes necesitan ayuda y quienes están dispuestos a colaborar.
Esta vez, ese esfuerzo colectivo tendrá una imagen concreta: Yuli entrando a su nueva casa junto a su familia. Y para quienes participaron de la campaña, la recompensa será saber que cada aporte, por pequeño que haya sido, terminó formando parte de ese nuevo comienzo.