Otra vez el transporte público de pasajeros dio que hablar en Posadas, Garupá y Candelaria. Sin ningún tipo de contemplación por lo usuarios, los choferes desde las 16 horas empezaron un paro que afectó directamente al servicio.
El mayor caos se vivió en la Estación de Transferencia de Miguel Lanús; allí la Policía tuvo que intervenir cuando los choferes pretendían llevarse las unidades hasta la sede de la empresa para profundizar el reclamo, mientras que los pasajeros intentaban impedírselo, lo que generó forcejeos entre ambos sectores.
Incluso, algunos ómnibus sufrieron rotura de vidrios, tras pedradas que fueron lanzadas por usuarios furiosos.
Desde las 17:40 horas, el paro fue levantado, pero para eso miles de personas no pudieron llegar a tiempo a cumplir sus compromisos. «Tengo mucha bronca, a las 18 horas tenía un examen y me encuentro con que están de paro. Están en su derecho de protestar, pero al menos que avisen así uno ve como se las arregla», comentó una estudiante visiblemente enojada por la situación.
Fuentes confiaron a Misiones al Instante, que esta maniobra está directamente relacionado con la necesidad que tiene la empresa de aumentar el boleto. Hasta ahora el intendente Joaquín Losada no cedió ante el voraz pedido empresarial, pero será importante ver lo que sucede en los próximos días con este conflicto que mantuvo en vilo a miles de usuarios.