Durante los operativos realizados en distintos puntos de la ciudad, agentes municipales examinan que los conductores tengan la habilitación municipal al día, el seguro, licencia de conducir, la higiene, entre otras requisitos para la circulación del vehículo. Asimismo, en lo que respecta solo a los taxis, se controla que estén pintados con los colores reglamentarios y la licencia en las puertas.
En el caso de encontrarse irregularidades, se les realiza un acta de infracción en transgresiones leves o se traslada el vehículo al corralón municipal cuando la falta es grave.
En este sentido, el director General de Transporte, Guillermo Lambert, explicó que “generalmente, tanto los remises como los taxis, cumplen con la documentación requerida, lo que genera una tranquilidad a los clientes que deciden subirse a estos móviles para llegar a sus destinos”.
Por otra parte, observó que “los vehículos particulares que ofician de transportes y no cuentan con la habilitación pertinente, son llevados al corralón”.