Una de las vecinas del Capilla 1, Elba Zarza, tiene a diez metros de su vivienda, uno de esos desagotes, y se ve obligada a vivir prácticamente encerrada.
“Es terrible convivir con las cloacas a cielo abierto, es casi imposible estar afuera, porque además todo se llena de moscas y así ocurre todos los días. A veces algunos vecinos nos juntamos como ahora y hablamos de que tendríamos que vender nuestras casas e irnos de acá. Pero también sabemos que es difícil porque quién va a querer comprar una casa en un lugar como éste? Así que solo rogamos que se arregle, y con esa esperanza estamos, porque hay muchas criaturas, algunas discapacitadas, y también ancianos. A muchos gurises les salió urticaria, granos en la piel, y son hay frecuentes las diarreas y vómitos; todo por vivir entre esta contaminación”, lamenta.
Inseguridad y riesgo sanitario
Entre los adultos, Elba y otros vecinos acusan dolores estomacales y de cabeza, y lo adjudican a la situación que padecen en el barrio. “A veces en las casas no se puede ni comer por el olor y las moscas. Es un situación desesperante. Yo tengo 76 años, y es injusto que tenga que sufrir esto después de haber trabajado durante toda mi vida. Solemos hablat con mis hijos sobre la posibilidad de volver a vivir en la colonia”, dice.
Un grupo de familias se reunió con el intendente Oscar Kornoski (FR), y con otros funcionarios para plantearles el problema. Entre todos juntaron cientos de firmas y las enviaron junto con una nota a los ediles del Concejo Deliberante: “Les manifestamos nuestra preocupación y pedimos su intervención para solucionar el problema de la supuesta “red cloacal”, cuya obra nunca fue terminada y desagota en las calles de nuestro barrio, provocando que en cada cuadra brote excremento, con el perjuicio para la salud de todos, pero especialmente nos preocupan nuestros niños y ancianos que ya tienen problemas de salud por ese motivo”, dice la misiva firmadas por habitantes de los barrios Capilla 1 y 2.
Reparación del puente
Los vecinos también solicitaron la reparación del puente que está detrás del CIC, ya que es muy riesgoso cruzar no sólo para los vehículos sino también para las personas, ya que el desmoronamiento que llega hasta el centro de calle, ya provocó un accidente.
Las otras peticiones son formar una comisión vecinal barrial, mayor seguridad para el barrio y la aplicación de la Carta Orgánica Municipal en beneficio de la comunidad.
“Pero vienen, nos prometen, dicen que van a resolver el problema, y nada. Nosotros pedimos que por lo menos cierren con tapas los pozos, porque ahí puede caer una persona, o un chico de los tantos que hay en el barrio. De hecho, varias veces quedaron atascadas las ruedas de los autos por ejemplo. Y la otra noche un hombre se tropezó y casi cae en el pozo, mi nieto lo vio y lo ayudó, ni hablar del olor que es insoportable”, agrega otro vecino.
“La inacción del Municipio es total”
El diputado expresó que cada vez que recorre Jardín América, observa que la desatención del Municipio va en aumento hacia los que menos recursos tienen. “En los barrios Capilla 1 y 2 la gente prácticamente vive entre los desagües cloacales, ninguno tiene tapa, y las aguas servidas recorren las calles, y además de nocivos para la salud por su contaminación, son peligrosos, porque ya fueron varias las ruedas de autos que quedan estancadas”.
Para el legislador es inadmisible que las autoridades desconozcan el problema porque los vecinos reclamaron varias veces, y enviaron notas al Concejo Deliberante, y sin embargo no hay ninguna reacción. Hay familias que incluso están tratando de vender sus casas e irse porque ya no aguantan vivir así”.
Destacó que en este caso, “hay inacción de varias áreas del Municipio, de Acción Social, de Bromatología, de Obras Públicas.
Encontramos un puente que se cae a pedazos, calles sin terminar que quedaron bloqueadas porque dejaron las piedras en el medio del camino desde hace un año. Hay un tanque cisterna que servía para bombear el agua servida y que ahora no funciona porque nunca compraron el motor. Es decir hay un montón de irregularidades que perjudican la calidad de vida de los habitantes de los barrios Capilla 1 y 2. Que no son los únicos porque también sucede en el Prosol; según pudimos averiguar, de los casi 40 barrios que tiene Jardín, 30 están descuidados, muy abandonados y el Estado municipal no se hace cargo”, enfatizó Sereno.
Informe: Prensa Pays.


