Se pretende un beneficio que equipare en edad de retiro al contemplado en el estatuto del peón rural.
La propuesta establece que los pequeños productores -categoría que comprende a los que trabajan su chacra en forma directa, con el aporte familiar- podrán jubilarse con 57 años de edad y 25 de aportes atendiendo al deterioro de la salud que soportan quienes trabajaron a la intemperie, expuestos a agroquímicos, y con esfuerzos físicos de particular dureza.
Bárbaro recordó que pese a no tener representación partidaria en el Congreso nacional, en el 2014 el Partido Agrario y Social elaboró un proyecto de Ley que le fue entregado en mano a los legisladores nacionales por Misiones. Además, mantuvo reuniones con los presidentes de las distintas bancadas y comisiones en el Senado para explicar la iniciativa, la que fue bien recibida, pero que no fue suficientemente defendida por los representantes provinciales en Capital Federal.
En la Argentina, según datos estadísticos, hay alrededor de 330 mil pequeños productores agropecuarios. Más de 30 mil están en Misiones, nuestra provincia es la cuarta con mayor cantidad de agricultores familiares y productores en pequeña escala después de Buenos Aires, Santa Fe y Mendoza.
«La población rural en Misiones ahora solo es del 25%»
El legislador explicó que «en 1980, el 50% de la población de Misiones era rural y hoy solo llega al 25%, lo que quiere decir que la mitad de los que vivían en las chacras vendieron o abandonaron lo que tenían y se mudaron a las ciudades, la mayoría a los grandes bolsones de pobreza. El neoliberalismo afecta en forma directa a estas estructuras básicas que si no se las cuida, desaparecen porque los aplasta la concentración, como pasó con el té, como pasa con la yerba. Tenemos que cuidar al pequeño productor, porque si no los cuidamos, van a quedar cada vez menos, y la jubilación especial es una de las herramientas para ese cuidado”, señaló Bárbaro.
“En nuestra provincia el colono representa un estilo de vida y unos valores que todos reconocemos como fundamentales, pero también son los que pueden y tienen la capacidad de generar los alimentos sanos y limpios que necesita el resto de los misioneros. Hoy el 90% de lo que se consume en nuestras casas viene de afuera, cuando ellos podrían estar abasteciendo nuestros mercados” finalizó.