La cuenca de un arroyo es como el barrio, todos pertenecemos a una, y todos debemos cuidarlo. Esto es parte de los conceptos que se enseña mediante juegos, experimentos, salidas de campo y arte. Enseñar el concepto de cuenca hídrica nos ayuda a comprender al arroyo como un canal donde va a parar toda la vida de la población aledaña. “Entonces si arrojo basura fuera de los lugares adecuados, el arroyo lo colectará en algún momento; si arrojo líquidos inadecuados a la vía pública, va a parar al arroyo de mi cuenca, si arrojo pilas a la calle, el arroyo lo colecta con la próxima lluvia. Lo que hago aguas arriba afecta a los de aguas abajo”, explicaron desde el equipo profesional del programa municipal.
Esta propuesta trabaja para concientizar sobre el cuidado de los arroyos urbanos de la ciudad.