Brasil vive un momento «delicado»

2 de septiembre de 2015

«El momento que estamos viviendo es muy delicado, delicadísimo, es el momento de la irracionalidad emocional de la sociedad brasileña», sentenció el líder del oficialista Partido de los Trabajadores durante un acto realizado anoche en el cordón industrial de San Pablo.

«Me parece que hay algo deformado en esa irracionalidad emocional de la gente que está yendo a la calle para pedir el regreso de los militares. Es con ellos que nosotros debemos dar la pelea», enfatizó el ex presidente (2003-2011).

El 16 de agosto pasado unas 800 mil personas se movilizaron en las principales ciudades del país para exigir la renuncia de Rousseff, cuya popularidad cayó al 8% y su rechazo ascendió al 71% según sondeos recientes.

«No podemos estar nerviosos por el hecho de que haya gente haciendo manifestaciones en contra nuestra», planteó Lula da Silva.

Luego hizo un comentario que la prensa de hoy interpretó como un mensaje hacia José Dirceu, el titular del PT, preso por su vinculación a la red de sobornos y desvío de dinero en la petrolera Petrobras.

«Es obvio que en un partido como el PT con un millón y no sé cuantos miles de afiliados, que es una familia grande, existe el riesgo de que se cometan errores, y cuando se comete un error éste se paga», refirió Lula.

Por su parte, el ministro de Hacienda, Joaquim Levy, reconoció que la «casa no está en orden» a pesar de que Rousseff logró un acuerdo con los líderes del Congreso para que den trámite al presupuesto que arrojará un déficit cercano a los 9.000 millones de dólares.