Renunció el presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina

3 de septiembre de 2015

Pérez Molina aceptó renunciar horas después de que el Ministerio Público solicitara su captura y el juez del caso La Línea, Miguel Ángel Gálvez, la aceptara y ordenara el arresto.

En la carta enviada al Congreso, firmada de puño y letra, y divulgada por los medios locales, Pérez sostiene que enfrentará “con la conciencia tranquila los procesos que correspondan”.

“En la situación actual y teniendo en cuenta por sobre todo el interés del Estado, me corresponde continuar con el debido proceso y por lo tanto presentarme ante la justicia y dirimir mi situación personal con la convicción de hacer lo correcto”, subrayó.

Julia Barrera, vocera de la Fiscalía, explicó que en el momento en que Pérez se presente ante el juzgado, el ente acusador solicitará ligarlo al proceso judicial y dictarle prisión preventiva, una medida que de ser aprobada, hubiera de todas formas significado la destitución automática de sus funciones.

Ocaso de un presidente

Pérez fue acusado el pasado 21 de agosto por la Fiscalía y una comisión de la ONU contra la impunidad en Guatemala de ser uno de los cabecillas de una red denominada “La Línea”, dedicada al cobro de sobornos a empresarios para la evasión de impuestos en el sistema nacional de aduanas.

Salpicada por el mismo escándalo, la exvicepresidenta Roxana Baldetti, quien renunció el pasado 8 de mayo, se encuentra en prisión preventiva.

Antes de la renuncia del presidente, la Corte de Constitucionalidad (CC), la máxima instancia judicial del país, rechazó por unanimidad recursos de amparo a favor del mandatario.

“Hay una persecución penal (contra Pérez) e iremos a debate. Luego a una sentencia, que de acuerdo a mi apreciación y lo que conozco del caso, tendrá que ser condenatoria”, afirmó el miércoles temprano la fiscal general Thelma Aldana.

Pérez llegó al poder en enero de 2012 en medio de una gran expectativa por sus promesas de realizar un “gobierno transparente” y de “mano dura” contra la violencia criminal que sufre este país de 15 millones de habitantes, desangrado por una guerra civil de 36 años (1960-1996).