La plaza central de la ciudad es el punto elegido para que los trabajadores den a conocer el fruto de su esfuerzo, con la impronta de nuestra tierra y su idiosincrasia.
Impulsada por el éxito y la aceptación que ha recibido en las dos jornadas anteriores, en las que más de 70 feriantes promocionaron y comercializaron sus productos, es que se ha decidido apostar por instalar a la “Feria de la Plaza” como un espacio para propiciar el intercambio económico pero, sobre todo, para generar lazos fraternales que constituyen, sin lugar a dudas, el mayor patrimonio al que podemos aspirar.