Estudiantes diseñaron modelos de Salones Comunitarios para Techo

10 de septiembre de 2015

Techo es una organización de carácter internacional que busca superar la situación de pobreza que viven miles de personas en asentamientos precarios, a través de la acción conjunta de sus pobladores y jóvenes voluntarios.

En Misiones, trabaja en diferentes barrios construyendo viviendas y lugares de encuentro para los vecinos.

Con el propósito de mejorar y aprovechar esos espacios, desde la cátedra Arquitectura III, a cargo de los arquitectos Gabriel Biagioni, Horacio Prevosti, Walter Ramos, Lucía Cella, Matías Taborda e Ignacio Biazzi, se les propuso a sus alumnos generar una alternativa al modelo de Salón Comunitario que actualmente construye el grupo solidario. Los resultados fueron altamente positivos y se lograron más de 50 diseños.

La responsable de Techo en Misiones, Soledad Balán, expresó que nosotros gran satisfacción con lo logrado. “La idea nos pareció muy buena y cuando vimos los modelos que hicieron los chicos quedamos muy contentos”. Reconoció que “ver tantos diseños nos abrió más la cabeza y nos demostró que tenemos muchas opciones.

Ojalá podamos comenzar a construir algún salón con esas características porque además cada idea suya tiene su por qué, su justificación, nos abrieron más la mirada. Fueron muy creativos”.

Los objetivos de la propuesta curricular fueron: controlar los procesos constructivos y de diseño en la pequeña escala, incorporando criterios de racionalidad, austeridad, autoconstrucción y pertinencia; reflexionar sobre el hábitat y la situación social en barrios carenciados; proponer una construcción de fuerte referencia barrial y posibilidades reales de uso; concebir un objeto arquitectónico capaz de implantarse en diferentes situaciones de emplazamiento; desarrollar un proceso proyectual que articule los problemas tecnológicos y materiales y su relación con la forma arquitectónica y los requerimientos humanos.

Por su parte, el reconocido Arq. Daniel Cella, docente especialmente invitado para este trabajo, explicó que la situación de Techo permitía la realización de un ejercicio pedagógico. “El resultado es increíble. Se lo puede volcar a una realidad y hasta se puede trasladar a las casas pero ya como un efecto derrame de la experiencia”, consideró.