La menor estaba visiblemente alterada y llorando corrió al encuentro de uno de los uniformados quien aguardó a la llegada de los padres de la niña para su entrega.
Se presentó en el lugar Alejandro (47) quien adujo que más temprano su hija se ausentó de la escuela especial Nº 45 de A-4. Ya más aliviado el papá se reencontró con su niña y prosiguieron con las actuaciones de rigor.