Estados Unidos: El Papa pidió abolir la pena de muerte

24 de septiembre de 2015

El papa Francisco dio este jueves su histórico discurso en el Congreso de Estados Unidos, ante cientos de legisladores, un día después reunirse con Barack Obama en la Casa Blanca y una multitudinaria acogida en las calles de Washington.

El papa Francisco dijo que un «delicado equilibrio» debe regir la lucha contra el extremismo religiosos para garantizar que al mismo tiempo no se pisoteen las libertades fundamentales. Agregó que «ninguna religión es inmune de formas de engaño individual o extremismo ideológico».

Formuló un llamado a la vigilancia contra «cualquier tipo de fundamentalismo de índole religiosa o del tipo que fuere», y evitar la tentación del «reduccionismo simplista» de dividir la realidad entre buenos y malos.

En un histórico discurso ante el Congreso estadounidense, el papa sostuvo que «combatir la violencia perpetrada bajo el nombre de la religión» y al mismo tiempo proteger la libertad de las religiones constituye un «delicado equilibrio» que requiere del trabajo de todos.

El jesuita argentino, primer líder de la Iglesia Católica en hablar en una sesión bicameral del Congreso, agradeció la invitación de los legisladores, señalando que «me gustaría pensar que lo han hecho porque también yo soy un hijo de este gran continente».

Además, instó al Congreso a rechazar la «actitud hostil» sobre inmigración. Señaló que la «crisis de refugiados» sin precedentes desde la II Guerra Mundial y el drama de los inmigrantes en el continente americano representan «grandes desafíos y decisiones difíciles».

«Construir una nación nos llama a reconocer que debemos relacionarnos constantemente con otros, rechazando una actitud hostil para adoptar una de subsidiariedad recíproca», dijo el Papa de nacionalidad argentina, de 78 años, en un discurso ante un Congreso que está dividido en la política de inmigración.

Para el pontífice argentino, es necesario no dejarse «intimidar por los números», y adoptar una respuesta que sea «justa y fraterna», de forma de adoptar la norma de tratar «a los demás con la misma pasión y compasión con que queremos ser tratados».

También, reiteró con fuerza su oposición a la pena de muerte en el mundo, durante un histórico discurso en el Congreso de Estados Unidos, donde la gran mayoría de los legisladores está a favor de la pena capital.

La «certeza» de que «tenemos que custodiar y defender la vida humana en todas las etapas de su desarrollo» (…) «me ha llevado, desde el principio de mi ministerio, a trabajar en diferentes niveles para solicitar la abolición mundial de la pena de muerte», dijo el pontífice argentino ante los representantes de un país que practica varias ejecuciones al año.

Fuente: Universal.