La ley precisa que los destinatarios de este régimen especial son aquellos menores de 21 años o personas con discapacidad cuyo “progenitor y/o progenitor afín haya sido procesado y/o condenado como autor, coautor, instigador o cómplice del delito de homicidio de su progenitora”.
También se contemplarán los casos en los que se extinga la acción penal debido a la muerte del sospechoso. La reparación económica es de un haber jubilatorio mínimo, retroactiva al momento del homicidio. Además, el Estado deberá garantizar una cobertura integral de salud, la cual debe cubrir todas las necesidades de atención de su salud física y psíquica de los y las menores.
El nombre de la Ley se debe a la pequeña Brisa, quien junto a sus hermanos mellizos, sufrieron el brutal asesinato de su madre, Daiana Barrionuevo, quien fue golpeada hasta la muerte en diciembre de 2014 por su ex pareja y padre de sus hijos, Iván Adalberto Rodríguez.
Se calcula que con unos 3000 niños, niñas y adolescentes se beneficiarán con esta nueva norma.