En
el comedor, que funciona en la casa de una vecina, todas las tardes se
congregan alrededor de 70 chicos. “Vienen después de la escuela. Esperan,
cenan, y si sobra, muchos llevan también a sus casas. Una vez por semana, los
jueves, después de cenar los chicos esperan a un profesor que les enseña
fútbol” explicó Negrita, quien organizó la comida.
“Gracias
al trabajo en conjunto con nuestros clientes y oyentes de la radio, podemos
acercar estos elementos para que ustedes a su vez, puedan disfrutar de una rica
cena, o una rica chocolatada” les dijo Marito.
También
les obsequió pelotas que les facilita el Ministerio de Deportes, a cargo de
Rafa Morgenstern, para que puedan entrenar y divertirse. Con ellas, armaron
equipos y disfrutaron de un rato de fútbol.