El prófugo Thomas autorizó una indemnización millonaria cuando dejó Yacyretá

22 de agosto de 2018

Su
ausencia frente la Justicia no es el único hecho polémico que involucra a
Thomas, representante de la Argentina en la Entidad Binacional Yacyretá (EBY)
durante todo el kirchnerismo y hombre mencionado en los cuadernos del chofer
Oscar Centeno como quien le acercó dinero de manera ilegal a Roberto Baratta.

El
ex jefe de Yacyretá se dio a sí mismo y a su equipo de mayor confianza una
indemnización millonaria que estuvo disponible para su cobro desde el primer
día de gestión del presidente Mauricio Macri y un día después de la salida
Cristina Kirchner, quien había puesto en el cargo a Thomas, hombre de confianza
del exministro de Planificación, Julio De Vido.

Según
los registros oficiales que vio LA NACION, el único prófugo en la causa de los
cuadernos habilitó un reintegro cercano a los $17 millones para sus principales
colaboradores. Entre ellos figuran él mismo ($4,30 millones), Daniel Mugherza
($3,23 millones), Mirta Susana Monti ($3,398 millones), Jorge Romero ($3,19
millones) y Raúl Noceti ($3,13 millones). Los últimos cuatro eran consejeros
por el lado argentino.

En
agosto de 2012, Thomas había habilitado mediante una resolución el pago de una
doble indemnización para quienes tuvieran al menos una década de trabajo en
Yacyretá, algo que se cumpliría al año siguiente.

El
sucesor de Thomas en Yacyretá, Humberto Schiavoni (ahora es senador y preside
el Consejo Nacional del PRO) ordenó apenas llegó a la empresa pública presentar
la documentación a la Procuración del Tesoro y a la Oficina Anticorrupción
(OA). Sostenía que las indemnizaciones debían regir para el personal no
vinculado a la política, como era el caso de Thomas y sus directores. Meses más
tarde, el hombre ahora buscado por Interpol y Mugherza devolvieron el dinero,
pero no sus restantes compañeros.