Transporte público: Zbikoski disminuyó las frecuencias en varias líneas y el servicio es cada vez peor

6 de septiembre de 2018

Zbikoski sigue haciendo de las suyas. El voraz empresario tomó la decisión de disminuir las frecuencias de varias líneas sin avisar a los usuarios. “Vivo en Villa Cabello y siempre tomo el 11 que pasa cada media hora. En los últimos días lo esperé en vano porque nunca pasaba y cuando pregunté al chofer de otra línea me dijo que ahora iban a pasar cada 60 minutos. Nunca nos avisaron, nos encontramos con esto de la nada”, contó Marcos a Misiones al Instante.

Agregó que al no tener la posibilidad de tomar ese colectivo “ahora tomo el 03, pero resulta que también tiene menos frecuencias y viajamos todos parados, un poco más y hay gente que se cuelga de la ventana. Lo lamentable es que eso hace que el micro tarde más en hacer su recorrido por lo que llegamos siempre tarde. Estamos cansados”.

Lisa aseguró que la empresa no presta atención a las líneas que centran su recorrido en los barrios y sólo se preocupa por los colectivos que hacen recorridos más cortos y céntricos.

Hace unas semanas, varios usuarios del transporte de pasajeros denunciaron que Don Casimiro mantenía circulando colectivos en malas condiciones. Tras que Misiones al Instante haga pública la noticia se dejaron de ver dichos ómnibus en las calles posadeñas.

“No se que excusas ponen. Bencivenga tiene cada vez mejores colectivos y las frecuencias en horarios picos al menos se mantienen. Y estos que son millonarios nos dejan con menos colectivos. Hacen esto porque se acerca fin de año y quieren extorsionar con el tema del aumento del boleto”, recalcó Sixta, en diálogo con Misiones al Instante.

Una fuente cercana a la empresa, reveló que la decisión de disminuir las frecuencias fue una consecuencia de sacar horas a algunos choferes. “Ya no se hacen horas extras y a otros trabajadores les sacaron algunas horas para pagarles menos. Dicen desde la empresa que la devaluación los aprieta”, justificó.

La bronca en los usuarios cada vez es más evidente. Los ciudadanos se amontonan en las paradas esperando largos minutos para tomar el colectivo. Una vez que por fin logran subirse, tienen que soportar viajar apretados en micros donde “no entra ni un alfiler”. 

Habrá que ver otra medida toma Zbikoski. Los usuarios, rehenes como siempre.