Una de las iglesias perjudicadas fue la Filial Betesda
(Asamblea de Dios Cristiana). Allí entraron, pero no se
llevaron nada a pesar de que había equipos informáticos.
Aseguran que otras iglesias evangélicas y católicas
sufrieron el mismo tipo de pintadas, aparentemente hechas por los mismos responsables,
quienes están favor del aborto y culpan a la religión por ser la principal opositora
a que se rechace la ley, cosa que finalmente terminó ocurriendo en el Senado.
“Demuestra lo que son y representan. Son intolerantes y
quieren imponer toda a la fuerza. No tienen educación y personas violentas y
sin escrúpulos”, denunció una vecina molesta.
