Un Boca instalado en el campo rival, pero sin ideas frente a un Gimnasia sin claridad para atacar. Con esas carencias de uno y otro lado se cerró la primera mitad del partido.
En el complemento, más de lo mismo. El equipo de Guillermo Barros Schelotto se acercó un poco más al arco de Alexis Arias, pero no lo intimidó. Y aunque Gimnasia se retrasó y le cedió la pelota con la clara intención de jugar de contra, los “Xeneizes” no encontraron la manera de romper las líneas enemigas. Y como si la falta de luces del partido no hubieran bastado, a los 31’ una merma de tensión en los reflectores del estadio amenazó por un instante con parar el juego.
Pero, cuando el soporífero partido se moría y todo indicaba que habría penales, Jan Hurtado de arremetida sentenció la historia a favor del “Lobo”.