“Teníamos educación sexual en estas clases y gracias a esto le pude contar a Vane lo que me estaba pasando. Cuando ella y otra maestra empezaron a hablar, empecé a sentir que lo que pasaba en mi casa estaba mal. Hasta entonces, mi papá me decía que lo que me hacía era para cuidarme y prepararme porque iban a venir novios y yo iba a experimentar eso. Con la ESI me di cuenta que era todo lo contrario”,contó la joven al portal Rosario3.com.
Vanesa llevó al aula el tema sobre el respeto al cuerpo, el propio y el ajeno, y la por entonces adolescente, se alarmó porque advirtió que lo que experimentaba con su papá era todo lo opuesto. “Cuando Vane empezó a hablar y yo sentí que ella me escuchaba y que era tan atenta conmigo pude hablar”, recordó.
En ese sentido, la docente aseguró que “Me metí con esta “hija” porque vivía una situación de abuso sexual en su propia casa. El Estado con sus diferentes organismos tiene la obligación de meterse porque lo que prevalece ahí es el derecho de esas adolescentes y hay que intervenir, no queda otra. Me voy a meter para que sea visibilizado lo que está sucediendo y pueda salir de eso”.