Complicidad política: la ley anti barras volvió a fracasar en Diputados y será tratada recién el año próximo

19 de diciembre de 2018

El escándalo de los clubes Boca y River durante la final de
la Copa Libertadores tuvo eco ayer en la Cámara de Diputados, que regaló un
papelón monumental al no poder votar en el recinto el descremado proyecto para
penar el accionar de las barras bravas. La iniciativa, que fue aprobada en
general por 201 legisladores, se trabó en el recinto durante su discusión en
particular tras la moción del aliado oficialista Martín Lousteau para devolver
el texto a comisión, que fue acompañada por toda la oposición.

La insólita situación se dio después de horas de debate y
tras un combo de idas y vueltas del oficialismo y del antimacrismo. Anoche no
funcionó la “rosca” que tanto vanagloria el presidente de Diputados y peronista
con témpera Pro, Emilio Monzó, que fue aprovechada por la oposición para lavar
una ley que empujó casi en soledad la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich,
y que el Ejecutivo tuvo que volver a presentar tras más de dos años de siesta.

Festejaron anoche algunos emisarios relacionados con la
Jefatura de Gabinete que comanda Marcos Peña, que en los últimos días pujaron
por la no incorporación de la incompatibilidad de cargos públicos nacionales
con la dirigencia del fútbol. Ese pedido fue analizado ayer por legisladores del
oficialismo y de la oposición en el recinto, quienes envalentonados por la
Coalición Cívica trataron de sumar a los sindicalistas. Todo quedó, por ahora,
en la nada.

El Senado fue un espectador de lujo de este bochorno. Horas
antes de la patinada en el recinto de Diputados, la Cámara alta anticipó la
decisión de tratar la ley antibarras recién en febrero próximo, ante una
eventual convocatoria del Ejecutivo a sesiones extraordinarias. También abrazó
el empujón para mandar a siesta estival la ley de financiamiento político.

Más allá del futuro de la resbaladiza iniciativa, el
problema que aparece ante una potencial convocatoria a sesiones
extra-ordinarias en febrero de 2019 es el supuesto envío de Casa Rosa- da -ya
amagó en un sinfín de ocasiones- de la reforma del Código Penal, que sería
anuncia- da por Mauricio Macri el 1 de marzo, durante la Asamblea Legislativa
de apertura de sesiones ordinarias.

De esta manera, si Diputados no llega a solucionar este
embrollo antes del 28 de diciembre próximo -fin de la convocatoria a
extraordinarias-, quedará febrero para tratar el proyecto, siempre y cuando
Casa Rosada decida que el Congreso trabaje. Todo será a días del aterrizaje del
anteproyecto que plumea desde hace largos meses la comisión especial de reforma
del Código Penal que preside Mariano Borinsky, y podrían existir incongruencias
entre ambas iniciativas.

ÁMBITO.