Pese a la caída de demanda, las ventas de autos superan ya las 800 mil unidades

27 de diciembre de 2018

Esa es la cifra que se alcanzó con los registros que sumaron ayer, a
tres días de terminar el 2018 de manera operativa. Hasta el viernes figuraban
patentados 798.242 unidades, a un promedio diario de 1.700 en la última semana.

Con los 0 km contabilizados ayer (el dato se carga hoy) se
podría haber alcanzado quebrar ese techo o, a lo sumo, eso sucederá en las
primeras horas de hoy. En realidad, unos pocos autos más o unos menos, no
cambiarán el mal clima que vive el sector pero superar esa barrera tendrá, al
menos, un impacto psicológico. Especialmente porque, dos meses atrás, algunos
empresarios del sector creían que no se llegaría.

Según estimaciones de las concesionarias, hasta el viernes
se podría cerrar un mercado para el año entre 802.000 y 804.000 vehículos, un
11% menos a las 901.000 unidades alcanzadas en 2017. De esta manera, el 2018 se
convierte en el quinto mejor año de la historia, medido en unidades, después
del récord de 956.000 del 2013 y la cifra lograda en 2017 y detrás del 2011 y
el 2012.

La situación cambia si se tiene en cuenta la rentabilidad ya
que para la asociación que agrupa a las concesionarias (ACARA), es el peor año
desde la crisis financiera internacional del 2008, motivo por el cual ya
cerraron unas 20 agencias y peligran miles de puestos de trabajo para el 2019.

Esto se debió a la fuerte desaceleración de la economía que
se produjo a partir de la devaluación del peso a fines de abril. Hasta ese
primer cuatrimestre, las ventas arrojaban un récord histórico y el año se
perfilaba para llegar a un millón de unidades.

Con esa proyección estaban realizados los planes de
producción y de importaciones. Con el salto del dólar los precios se dispararon
(en el año hay modelos que subieron 110%) y la demanda comenzó a frenarse hasta
el derrumbe que se produjo entre octubre y diciembre de más de 40% interanual.

Al estar las automotrices jugadas con un mercado en
crecimiento y encontrarse con uno de fuerte retracción, se generó un stock de
vehículos de alrededor de 260.000 unidades. Para reducirlo, fábricas,
importadores y concesionarias salieron a ofrecer descuentos que llegan al 40%
en algunos modelos.

Es por eso que el mercado no cayó más en unidades pero sí la
rentabilidad. “Lograr el tercer mejor año de la historia en unidades no
significa que sea lo mismo en las ganancias. Este año perdimos plata” dijo a
Ámbito Financiero el dueño de una concesionaria.

 

La preocupación ahora es qué sucederá en 2019. Con esta
caída de la demanda, que se mantendrá hasta que los salarios recuperen parte
del poder adquisitivo perdido, ya está condicionada la primera parte del año
próximo.

 

Algunos aventuran una mejora en el segundo semestre pero la
realidad es que habrá un inicio muy flojo. En las concesionarias estiman que en
enero se patentarán alrededor de 65.000 unidades y que, a ese ritmo, el año se
proyecta en 520.000 vehículos.

Hay que tener en cuenta que el primer mes del año es el más
fuerte en materia de patentamientos por cuestiones de estacionalidad. Si la
demanda se mantiene con el nivel actual, el stock de vehículos alcanza para
cubrir las necesidades hasta mayo o junio próximo.