Nueve de cada diez hogares de clase media alta abandonaron las primeras marcas de alimentos

19 de junio de 2019

Un
estudio demuestra que nueve de cada diez hogares de clase media alta abandonó
primeras marcas en el rubro de alimentos y bebidas.

La investigación fue realizada por DAlessio Irol y
Berensztein en todo el país. De ahí surge que “el 89% de la clase media
alta es el que más optó por marcas de menor precio, mientras que tanto clase
media y baja, fue del 83%. Se debe a que los niveles más bajos, abandonaron
mucho antes las primeras marcas. Es la primera vez que la diferencia es de 6
puntos más que en las clases más bajas”, explicó Nora DAlessio, vicepresidente
de DAlessio Irol a BAE Negocios.

El 83% de los argentinos abandonó las primeras marcas y se
refugió en las segundas y etiquetas propias. DAlessio explicó “el cambio
más significativo en el consumo es el reemplazo de primeras marcas por
otras”.

El estudio indica que “9 de cada 10 argentinos bajaron
el consumo de alimentos y bebidas”. El nivel medio alto bajó un 89%, el
medio medio un 90% y el medio bajo, disminuyó en un 89% los consumos en esos
rubros.

En promedio, todas las clases sociales bajaron el consumo de
trece productos entre alimentos y bebidas. Los argentinos empezaron a comer más
arroz en los últimos nueve meses, el consumo creció un 43%, pero sin diferencias
en cuanto a nivel socioeconómico.

La categoría gaseosa es la que más reemplazaron; un 72% ya
no consume esta bebida como antes. El cambio de hábito se dio en todos los
niveles sociales, más fuerte con un 74% en las clases más bajas, seguida en un
73% por la clase media alta que modificó el consumo de las bebidas con
burbujas. La clase media resiste al cambio, pero un 71% ya las reemplazó.

Las categorías de alimentos que más cayeron están
encabezadas por la carne: un 72% dejó de consumirla. En el segmento de bebidas
alcohólicas, el consumo de cerveza disminuyó un 66% y el de vino un 64%.

En las categorías de artículos de limpieza, el 66% de los
encuestados disminuyó la compra. La clase media alta modificó un 67%, la clase
media cambió un 65% y la media baja bajó su compra en un 74% en esos rubros.
Las mujeres modificaron más su compra que los hombres.

Si el tema es perfumería e higiene personal, el 70% modificó
su consumo y el 63% lo disminuyó. Sólo el 35% de los niveles más altos no
modificó sus hábitos, el 32 de la clase media pudo mantener sus costumbres de
higiene y perfumería sin cambiar nada, mientras que en la clase media baja,
sólo un 22% pudo resistir.

El 47% de los argentinos modificó el uso de los remedios. El
40% de los niveles socioeconómicos más altos cambió el consumo, el 45% en la
clase media y el 60% de la clase media baja no compra medicamentos como antes.

Los que más dejaron de tomar medicamentos son las personas
de clase media baja, un 51% los abandonó. En la clase media un 39% ya no los
puede comprar, mientras que en la clase alta, ya un 40% disminuyó la compra de
remedios. “No estamos diciendo que reemplazaron las primeras marcas de
medicamentos por genéricos, estamos diciendo que dejaron de tomarlos. Es muy
preocupante”, remarcó Nora DAlessio.

Si de andar en taxi se trata, todas las clases sociales
dejaron de tomarlo. Un 69% la alta, un 70% tanto la media como la baja.
Respecto de la compra de indumentaria, la que más se ajustó el cinturón es la
alta ya que un 84% dejaron de comprar prendas, seguidas por un 77% tanto en la
clase media como baja.