Según datos oficiales de la Gerencia de Estadísticas Monetarias del BCRA, las extracciones sumaron 1.942 millones de dólares en la primera semana posterior a las Primarias y 1.032 millones en apenas tres jornadas de la siguiente semana.
Se trata de una sangría que, a este ritmo, promete volverse un dolor de cabeza para el sistema financiero y para el propio Gobierno, al tiempo que explica el virtual cepo al giro de ganancias bancarias que se tomó “para que los depositantes puedan hacerse de la liquidez que demanden”, como indicó una fuente del Central.
Una compleja situación que, de consolidarse en el tiempo, impone la emergencia de un nuevo corralito o medida de similares características a muy corto plazo, dado que el problema es que el Central se está quedando sin dólares.