Hace unos meses el Frente Renovador había decidido ir con
boleta corta en las Paso, evitando que sus candidatos a diputados estén en la
misma lista que un candidato a presidente, especulando con los resultados.
Luego de la abrumadora victoria de Alberto Fernández, la Renovación comenzó el
operativo “amor y adoración” con el candidato, algo que no existía antes de los
comicios.
En esas mismas elecciones, la Renovación había quedado en
tercer lugar, por detrás del Frente de Todos y Cambiemos.
Por ello, dejaron atrás la idea de “no estar con ningún candidato”
y fomentar el “misionerismo” y decidieron apoyar abiertamente al candidato
kirchnerista a tal punto de que Oscar Herrara Ahuad pasó a ser un perro faldero
que apareció en cada foto o acto de Alberto Fernández.
Con esto, la Renovación demuestra otra vez su oportunismo y
obsecuencia, dos cuestiones que sirvieron en todos estos años para que
mantengan el poder en Misiones.