Irán, a través del jefe de la Organización de la Aviación Civil, Alí Abedzadeh, insistió este viernes en que el avión ucraniano que se estrelló el miércoles cerca de Teherán no fue derribado por un misil y pidió esperar al resultado del análisis de las cajas negras.
«Cualquier comentario o informe sobre qué ocurrió antes de analizar las cajas negras no son válidos, pero puedo decirles que el avión no fue alcanzado por un misil», subrayó Abedzadeh en una rueda de prensa.
El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, dijo ayer que su gobierno tiene información de que el Boeing 737 fue derribado por «un misil iraní», mientras que el presidente de Ucrania, Vladímir Zelenski, comentó que esa hipótesis no está confirmada pero que tampoco la descarta.
Al respecto, Abedzadeh pidió que «si tienen pruebas e informaciones deben presentarlas ante el mundo y ante la Organización de la Aviación Civil».
El responsable iraní explicó que «hubo fuego durante más de un minuto en el avión mientras estaba volando» y que la ubicación del accidente «muestra que el piloto intentó regresar al aeropuerto Imán Khomeiní».