Libertadores: Boca mereció más pero sólo empato en Venezuela

4 de March de 2020

Caracas se lo empató a Boca en Venezuela por la primera fecha del grupo H. En los primeros minutos, Caracas ofreció una versión impetuosa, a partir de un manejo criterioso, buscando atacar a espaldas de Leonardo Jara. Así, llegó a fondo con el desborde y el remate de Añor que Andrada rechazó al córner. Boca esperó con orden, para luego salir a partir de sus hombres veloces, con Villa (remató un tiro libre por encima del travesaño) como bandera.

Y a los 25 minutos, el colombiano cambió de banda (pasó de la izquierda a la derecha) y le envió un centro a Ramón Ábila, quien anticipó con oficio a Rosmel Villanueva y firmó el 1-0 para la visita.

A partir de la apertura del marcador, el control remoto del partido pasó a manos del Xeneize. Le bajó el ritmo a Caracas, que sólo inquietó a través de pelotas cruzadas o alguna transición rápida, pero le faltó correr para sacar ventaja con sus velocistas. Pudo irse al descanso 2-0, pero le anularon mal un golazo de Wanchope, tras asistencia de Villa.

En el inicio de la segunda etapa Boca volvió a lastimar: una pared entre Villa y Obando derivó en la arremetida de Capaldo, que tapó el guardameta Flores. Pero se confió en exceso el equipo de Miguel Ángel Russo. Iván Marcone cometió una falta innecesaria en la puerta del área y a los 10′ Robert Hernández convirtió el 1-1 gracias a un soberbio tiro libre.

Boca tardó unos minutos en reaccionar tras el golpe, instantes en los que Caracas apretó con jugadas directas o a través de la pelota quieta. Luego, retomó el control de las acciones. Reynoso habilitó a Capaldo, quien otra vez apareció en posición de gol, pero su intento mano a mano rebotó en las piernas del arquero. Russo movió el banco para dosificar esfuerzos pensando en el partido del sábado ante Gimnasia, en la definición de la Superliga: Pol Fernández por Villa y Alonso por Zambrano (quien salvo por alguna salida fallida, redondeó una interesante presentación).

Con el paso del tiempo, sobre todo de los últimos 20 años, la Libertadores se transformó en una obsesión para el Xeneize. Campeón del máximo torneo de fútbol en Sudamérica en cuatro ocasiones en las pasadas dos décadas, también fue protagonistas de varias finalistas que no terminaron con el título para el club que tiene como sede la calle Brandsen 805 en el barrio de La Boca.