Covid-19 en Ecuador: los muertos inundan las calles de Guayaquil

3 de April de 2020

Ecuador se convirtió rápidamente en el país con mayor tasa de infectados y muertos en Sudamérica, con 120 fallecidos -22 solo en las últimas horas-, 3.302 casos confirmados, según el Ministerio de Salud.

Los casos y los decesos crecían de manera frenética, especialmente en Guayaquil, la ciudad más rica del país y la capital de Guayas, donde los hospitales ya no tienen camas y las morgues no alcanzan para albergar cuerpos que esperan días en las casas, calles, camiones, hospitales, clínicas privadas y, a partir de ayer y por orden de las autoridades, en cementerios privados, indicó el diario El Expreso.

“He dispuesto que por todos los mecanismos posibles se transparente la información, por más dolorosa que sea. Hay que decir la verdad. Sabemos que los números de contagios y fallecidos de los registros oficiales se quedan cortos, la realidad supera el número de pruebas y la velocidad con la que se presta atención”, aseguró Moreno, según el diario La Hora.

Hace días que no se sabe dónde está físicamente el presidente, un hombre que 67 años, con una salud frágil y un liderazgo político aún más delicado, después de la explosión de protestas opositoras masivas del año pasado.

Recluido en un lugar desconocido y presionado por los rumores de que no está a cargo de la gestión de la crisis, Moreno apareció hoy en una cadena nacional en la que pidió “más transparencia” y anunció que extenderá hasta el 12 de abril la suspensión de las actividades comerciales y productivas -excepto las esenciales- y algunas medidas de restricción de movimiento, como el toque de queda de parte de la tarde y toda la noche, que debían terminar este domingo.

“Se mantiene la prohibición de circulación de personas naturales entre provincias todo el mes de abril”, agregó el gobernante y aseguró la vigencia de los permisos y salvoconductos para garantizar los servicios básicos y esenciales.

Ecuador reportó su primer caso de coronavirus el 29 de febrero y solo le tomó dos semanas al gobierno de Moreno declarar el estado de excepción.

Pero, pese a las medidas tempranas, Moreno dejó mucho librado a la decisión de los gobernadores y alcaldes.

La diferente curva de contagio entre Pichincha y Guayas demuestra el distinto impacto que tuvieron las medidas más estrictas en Quito que la laxitud de Guayaquil, donde continuaron los eventos masivos aún cuando el brote ya era público.

Hoy, el gobernador de Guayas, Pedro Pablo Duart, le pidió al Comité de Operaciones de Emergencia Nacional que declare un toque de queda total, es decir, durante las 24 horas, para toda la provincia.